Diario Vasco

México, 13 jun (EFE).- El Azteca, donde se hicieron campeones mundiales los míticos Pelé y Diego Armando Maradona, renovará sus votos como mezquita del fútbol al acoger su tercer Mundial, en coincidencia con la entrada a su tercera edad, en el año 2026.

La decisión del congreso de FIFA de darle hoy la sede del Mundial de 2026 a la candidatura de México, Canadá y Estados Unidos, aumentará la mística del coloso del sur de la Ciudad de México, que después de ser la casa de las Aperturas y Finales de los Mundiales de 1970 y 1986, ahora inaugurará el de dentro de ocho años.

Simbólico es que el privilegio acontecerá en la entrada a la tercera edad del Azteca, abierto el 29 de mayo de 1966, y que será uno de los asientos del Mundial en el año de su 60 aniversario.

Situado a 2.240 metros sobre el mar en una de las zonas más verdes de la capital mexicana, el estadio Azteca abrió sus puertas el último sábado de mayo de hace 42 años cuando el América mexicano empató 2-2 con el Torino italiano con goles de los brasileños Arlindo Dos Santos y José Alves Zague, por los mexicanos y de Gualtieri, por los europeos.

Aquel día de primavera, el Azteca se llenó de flores, las lanzadas en forma de elogios por los 110.000 hinchas que asistieron al partido y se deshicieron en halagos por la moderna construcción sobre una superficie de piedra rocosa.

El 26 de octubre de 1968, Hungría goleó 4-1 a Bulgaria y ganó el título olímpico, pero el estadio comenzó a rodearse de una aureola de misticismo cuando Brasil se hizo monarca mundial al golear 4-1 a Italia con un primer gol de Pelé en el minuto 18 y otros de Gerson (m.66), Jairzinho (m.71) y Carlos Alberto (m.86).

Fue el último partido mundialista de Edson Arantes Do Nascimento, quien se despidió de la mejor manera, con su tercer cetro y su duodécimo gol en Mundiales.

Nueve años después se dio a conocer el irreverente joven de pelo alborotado Diego Maradona, quien llevó a Argentina a campeón mundial sub'20 en Japón, en el que se hizo del balón de oro por sus seis goles pero sobre todo por su condición de líder que llevó a su máxima expresión en el Mundial de 1986.

El 22 de junio en el Azteca Maradona anotó dos goles en la victoria 2-1 sobre Inglaterra. En cuartos de finales el "Pelusa" fue a la vez héroe y tramposo al anotar uno de los mejores goles de su vida al burlar a casi medio equipo rival, y convertir, minutos más tarde, un gol con la mano que luego reconoció haber convertido un poco con su cabeza y otro con la mano de Dios.

La final detuvo al Mundo por un instante y aunque Maradona no se hizo presente en el marcador, su presencia fue clave en el funcionamiento de los argentinos, ganadores 3-2 de Alemania, el único título mundial de Diego.

Ese Azteca de Pelé y Maradona, que organizó la Copa Confederaciones de 1999 ganada por México a Brasil, escenario de las finales de la Copa Mundial sub'20 de 1983 y de la sub'17 de 2011, en el que España estrenó su título mundial en un amistoso en el 2010, rejuvenecerá a sus 60 años al ser sede de la inauguración de 2026, lo cual revalidará el sello de mezquita del estadio.