Diario Vasco

Roma, 13 jun (EFE).- La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, confió hoy en que el nuevo Gobierno de Italia, formado por el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la Liga, le ayude en su labor de mejorar la ciudad, que gestiona desde hace dos años en medio de fuertes críticas por su deterioro.

"Finalmente tenemos un Gobierno que nos permitirá aplicar los puntos de nuestro programa. En dos años hemos intentado construir los fundamentos de esta ciudad, con eslóganes de campaña y críticas incesantes", dijo Raggi en una rueda de prensa con motivo de sus dos años al frene del consistorio, que se cumplirán el 23 de junio.

En 2016 llegó a la capital romana de la mano del M5S, arrebató la alcaldía al entonces gubernamental Partido Demócrata (PD) de Matteo Renzi y se propuso mejorar una ciudad cuya dejadez es cada vez mayor.

Sin embargo, dos años después Roma presenta numerosos problemas en transporte público, suciedad en las calles y agujeros en el asfalto, tres cuestiones que "seguramente sean las principales" a resolver, pero no las únicas.

"Soy la primera en sufrir porque en Roma hay baches y porque hay basuras", dijo Raggi, antes de asegurar que está pagando la mala gestión de las administraciones anteriores, que acumularon en las arcas municipales una deuda de "13.000 millones de euros".

Reconoció que es difícil explicar a los ciudadanos que las respuestas a los problemas de la ciudad "llevan tiempo" y opinó que su labor está siendo más lenta que en años anteriores con otros partidos porque ella ha elegido el camino de la legalidad y no la corrupción.

"En Roma y en Italia hacer las cosas de forma legal en 100 días es una cosa imposible. En Roma, en los 20 años precedentes el asfalto se cerraba con sobornos", valoró.

"En las calles estamos ya trabajando, pero hay 8.000 kilómetros y se necesitan 1.250 millones de euros", añadió.

En cuanto a las basuras, pidió al nuevo Gobierno italiano mayor autonomía para que Roma pueda ocuparse de la retirada, como ya hace, y de su eliminación, actualmente competencia de la región del Lacio.

"No puedo ser esclava de los juegos políticos que pesan sobre las espaldas de Roma. Estoy dispuesta a asumir toda la responsabilidad, pero se nos debe conceder la gestión completa", justificó.

Citó entre las medidas que ya ha puesto en marcha la renovación de algunos autobuses, la lucha contra los vendedores ambulantes abusivos en la periferia o la aprobación de una normativa para expulsar del centro a los autobuses turísticos a partir del 1 de enero de 2019.

Raggi está inmersa en un proceso que investiga si incurrió en un supuesto delito de abuso de poder en la contratación de un colaborador, un asunto sobre el que dijo estar "tranquila".

Además, las autoridades italianas arrestaron hoy a nueve personas que participan en la edificación del nuevo estadio del Roma bajo la acusación de corrupción, entre ellos el vicepresidente del Consejo regional de Lacio, Adriano Palozzi (Forza Italia), y el consejero regional, Michele Civita (PD).

Entre los investigados está también Paolo Ferrara, del M5S.