Diario Vasco

Madrid, 12 jun (EFE).- El director general de Coca-Cola Iberia, Juan Ignacio de Elizalde, ha pedido hoy al nuevo Ejecutivo un escenario económico "predecible, estable y sin cambios de reglas", en particular con la tasa "discriminatoria" del azúcar.

Así lo ha puesto de manifiesto en el Encuentro Empresarial organizado por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y Cepyme en Madrid, en el que ha presentado las líneas maestras de la compañía líder de refrescos que lleva 65 años implantada en España.

"Poner un impuesto a una pequeña parte de la cesta de la compra no genera un cambio de comportamiento", ni es la "solución" a la obesidad, ha asegurado.

El sector agroalimentario en su conjunto anunció en noviembre la presentación de un recurso contra el impuesto aprobado en Cataluña que grava las bebidas azucaradas ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia catalán.

En este sentido, Elizalde ha puesto en valor las medidas que se están adoptando desde la industria, como la reformulación de productos con menos azúcar, que en su opinión "es el camino que realmente tiene impacto" y permite seguir trabajando en el problema de base que es la obesidad, "pero sin discriminar a una categoría, a una línea de producto o a un ingrediente específico".

De hecho, ha detallado en su intervención que parte de la estrategia de crecimiento de la compañía radica en esta reformulación de productos con menos azúcar y más saludables para dar respuesta a la demanda del consumidor.

Elizalde ha recordado que desde el año 2000 se ha reducido un 45 % la cantidad de azúcar promedio por litro en sus productos y que el 40 % de la Coca-Cola que se consume es "Zero" o "Light".

De acuerdo a sus datos, el 40 % de los productos que se toman en España no tiene azúcares añadidos, unos refrescos "cada vez más demandados".

Según ha destacado, en tres de cada cuatro hogares españoles hay Coca-Cola, en un país en el que la marca desembarcó hace 65 años, que en 2016 tuvo una contribución directa de 625 millones de euros a la economía y que emplea de forma directa a 4.500 personas y de forma indirecta, a 88.600.

El director de Coca-Cola Iberia también se ha referido a la situación global del mercado del gran consumo, un negocio que ha perdido peso en la clasificación de inversiones en un escenario que obliga a un "cambio profundo" para mantener el crecimiento.

Para sostener su posición de liderazgo en este mercado, la empresa apuesta por "colocar al consumidor en el centro" de su estrategia y, por eso, ha dado un importante impulso a las innovaciones del portofolio.

"En un año se han lanzado más innovaciones que en 20", ha ejemplificado el directivo, quien ha hablado de la entrada en el mercado español de sus marcas de bebidas vegetales o café listo para beber, también con la idea de ampliar los momentos de consumo de sus productos.

Según Elizalde, el consumidor actual, además de reclamar productos más saludables y "experiencias" en torno al producto, demanda transparencia, conocer "cuáles son las materias primas, cómo se obtienen o cómo se trata a los proveedores".

En este sentido, ha señalado algunos de los programas de Responsabilidad Social Corporativa que desarrollan en España, como el que se presentó la semana pasada con las cooperación de cien instituciones y que permitirá recoger 200 toneladas de residuos marinos en un año.