Diario Vasco

Murcia, 17 may (EFE).- Veinticuatro personas han sido detenidas por la Policía Nacional de Murcia acusadas de estafar más de 770.000 euros a una entidad financiera con documentos falsificados, en una operación que continúa abierta y que se inició a partir de las irregularidades detectadas en una oficina bancaria de la pedanía de Casillas.

Fuentes policiales han informado hoy de que el banco afectado presentó una denuncia tras detectar, en una auditoría, una serie de irregularidades cometidas supuestamente por la dirección de una de sus oficinas.

La trama consistía en la concesión de créditos a varios clientes, incumpliendo gravemente las normas internas que regulan esta actividad, puesto que no se daban en ninguno de los casos los requisitos mínimos para autorizar las operaciones.

Todas las estafas tenían como nexo común la existencia de una tercera persona que actuaba en connivencia con la dirección de la entidad en Casillas.

Esta persona, bien personalmente o a través de otros, captaba a clientes generalmente con falta de recursos económicos para que aportasen su documentación para la obtención de préstamos personales y líneas de descuento, y a cambio recibían una comisión.

Esta tercera persona preparaba la documentación que tenía que presentar a la entidad bancaria para la obtención de estos productos bancarios como créditos que posteriormente no eran abonados a la entidad financiera.

El defraudador no figuraba en ninguno de los créditos, ni como acreditado ni como representante del cliente, intentando así eludir las posibles actuaciones que la entidad bancaria pudiese emprender contra los deudores, o bien las posibles responsabilidades penales que se pudiesen derivar.

Las primeras pesquisas permitieron constatar a los investigadores que la mayoría de los clientes a los que se concedieron créditos tenían numerosos antecedentes policiales.

Tras solicitar a la entidad financiera la documentación aportada por los clientes para la solicitud de los créditos, los agentes de la Policía Nacional procedieron a su análisis y comprobaron que se trataba de documentación falsificada, como documentos de presentación de impuestos ante Hacienda, nóminas, vidas laborales, facturas pro forma y notas simples registrales de inmuebles.

Todos los detenidos son españoles de entre 25 y los 70 años, según la Policía, que mantiene abierta la investigación para la imputación o arresto de otras 11 personas.