Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFE).- La Policía ha desarticulado una organización criminal dedicada al robo con fuerza en viviendas de alto standing en Madrid a las que accedían por el método del escalo y también ha detenido a otra red familiar que se encargaba de la receptación y blanqueo de los efectos sustraídos.

La Policía Nacional ha informado hoy en un comunicado del resultado de esta operación, que se ha saldado con diecinueve detenciones entre ambas organizaciones.

Los primeros, los encargados de los robos, eran de origen colombiano y actuaban en casas de lujo, cuyo perímetro de seguridad sorteaban mediante una escalera mediante el método del escalo tras anular los sistemas de seguridad.

Una vez dentro de ese perímetro, forzaban o rompían alguna ventana o reja y registraban la vivienda para llevarse dinero, joyas o aparatos electrónicos.

Los ladrones utilizaban de forma fraudulenta diferentes vehículos para sus desplazamientos, algunos de ellos a nombre de sus testaferros.

Y, para dar salida a lo robado, contactaba con otro grupo especializado en la receptación de efectos sustraídos, compuestos por ciudadanos españoles de origen sudamericano, entre los que había empleados o propietarios de establecimientos de compraventa de metales preciosos, reparación de aparatos electrónicos y envíos de paquetería.

Para dar salida a los aparatos electrónicos los investigados contactaban con varias personas que se encargaban de vulnerar el bloqueo del soporte electrónico, para una vez liberado este aparato recepcionarlo y buscar un posible comprador.

En cuanto a las joyas y efectos de material precioso, el grupo investigado contactaba con los encargados especializados en la adquisición de estos materiales, dando salida a este material desde su propio domicilio a su círculo mas cercano.

Entre los miembros de esta organización hay un clan familiar especializado y jerarquizado en la receptación de efectos robados.

Una pareja lideraba el grupo, el hijo mayor se encargaba de la receptación de los efectos cuando el líder no estaba, y el hijo menor hacía labores auxiliares y acompañaba a su hermano en la labores que les ordena su padre y líder de la organización.

Por ultimo, como testaferro actuaba la pareja de uno de los hijos de la organización, quien ocultaba el dinero y los efectos a petición del líder.