Diario Vasco

Sofía, 17 may (EFECOM).- El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Jucnker, trasladó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que si quiere negociar sobre comercio con la Unión Europea (UE) debe acordar una "exención permanente" a los aranceles que su Administración amenaza con imponer.

"No negociaremos con la espada de Damocles sobre nuestras cabezas, por dignidad", dijo Juncker al término de la cumbre informal UE-Balcanes de la capital de Bulgaria, que ostenta la presidencia rotatoria de la UE.

La amenaza de Trump de imponer aranceles a las importaciones europeas de acero y aluminio y la ruptura del acuerdo nuclear iraní, marcaron gran parte de la agenda de esa cumbre que comenzó anoche con una cena informal de los líderes de los Veintiocho.

La prórroga que el presidente de los EEUU concedió a la UE sobre los aranceles expira el próximo 31 de mayo y los socios europeos, tanto a nivel de las instituciones comunitarias como a través de líderes de los Estados miembros, han repetido en varias ocasiones que no están dispuestos a negociar "con una pistola en la cabeza".

Tanto Juncker como el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se pronunciaron en torno a la ruptura estadounidense del pacto multilateral sobre el programa nuclear iraní, un pacto que la UE quiere salvar a toda costa al considerarlo una buena herramienta para estabilizar una región muy sensible.

"Mientras los iraníes respeten sus compromisos, la UE evidentemente apoyará el acuerdo", dijo Juncker, quien agregó que la UE tiene "el deber de proteger las empresas europeas y especialmente a las pequeñas y medianas empresas".

Porque la UE debe "reaccionar" ante la decisión de Trump, Juncker volvió a esbozar la posibilidad de recurrir en el dossier iraní a una serie de medidas adoptadas en 1996 para proteger a las firmas europeas de la Ley Helms-Burton estadounidense contra Cuba, que estipula que en determinados supuestos los tribunales de terceros países no tiene validez sobre la UE.

A ello se sumará un paquete financiero del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para canalizar fondos a empresas europeas que quieran desarrollar su negocio en Irán.

En ese sentido, Juncker recordó que el comisario europeo de Energía y Acción Climática, el español Miguel Arias Cañete, viajará el viernes a Teherán para "continuar con los intercambios con las autoridades iraníes".