Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFE).- La misionera carmelita María Nuria Solá, que se encuentra en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo (RDC), ha afirmado hoy que entre la población de esta ciudad "no hay ninguna psicosis por el brote de ébola", del que "apenas se habla", ya que el problema está en el norte.

En declaraciones telefónicas a Efe, Solá ha afirmado que en la capital se encuentran informados por las noticias que leen o escuchan (principalmente en la radio Okapi, de la misión de la ONU en el Congo) y que ha escuchado que han llegado más de 100.000 vacunas para los profesionales sanitarios y personas que están en contacto con las aldeas o pueblos afectados del norte.

La misionera tiene compañeros que trabajan en un dispensario de Kinshasa y ahí no hay ningún caso de ébola ni se ha recibido ninguna orden por parte de las autoridades.

Aunque como en toda epidemia se recomienda "lavarse las manos", ha especificado.

Misionera desde hace 29 años en África, 18 de ellos en el Congo, María Nuria Solá ha reconocido, no obstante, que una situación como esta "toca a todos", pero que gracias a la experiencia se "ponen enseguida las medidas oportunas".

"La OMS trabaja mucho ya que son cosas que se tienen que cortar enseguida", ha añadido.

No ha podido hablar con ninguna misionera que esté en la zona afectada pero insiste en recalcar que en la capital "no hay ningún miedo".

Solá, que se encuentra trabajando junto a la también carmelita María Ángeles Gómez, que lleva 50 años en África, viajó recientemente aunque solo por los alrededores de la capital.

En la República Democrática del Congo, país al que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación desaconseja viajar "salvo por razones de extrema necesidad", se encuentran 149 españoles, 112 de ellos misioneros.

Tres de las misioneras están en la zona del país en la que se registró un brote de ébola que ya podría haber infectado a 32 personas.

Las tres religiosas, pertenecientes a la orden de las Hijas de la Caridad, se encuentran en la zona de Mbandaka, cerca de Bikoro, en la provincia de Equateur (noroeste).

Además, anoche se confirmó el primer caso en una zona urbana, en la ciudad de Mbandaka (noroeste).

El Gobierno ha explicado que trabajan ya sobre el terreno para identificar a las personas que hayan estado en contacto con los casos sospechosos.