Diario Vasco

Yuba, 17 may (EFE).- Miles de ciudadanos del estado sursudanés de Unión, en el oeste del país, han huido de sus casas por el estallido de combates entre grupos armados, según la Misión de la ONU para Sudán del Sur (UNMISS), que ha anunciado el envío de refuerzos para proteger a los civiles.

"Miles de ciudadanos han empezado a huir de sus casas tras el estallido de nuevos combates y del movimiento de grupos armados desde la zona de Koch hacia la población de Lir, al sur de la ciudad de Bentiu", capital de la Unión, aseguró un comunicado de la UNMISS.

La misión agregó que una treintena de pueblos han sido atacados, según trabajadores de la ONU, que han visto "numerosos cadáveres y chozas quemadas", aunque no ofrecieron cifras concretas.

El comunicado también denunció que han sido destruidas las infraestructuras sanitarias y los almacenes de suministro.

"Sobre el terreno, hemos visto el asesinato premeditado de civiles además de violaciones, y secuestro de mujeres y niños, además de la destrucción de casas y de los medios de vida de manera programada para evitar a las familiar regresar a sus casas", agregó la nota.

En este contexto, la UNMISS ha anunciado el despliegue de 150 cascos azules en el Estado de Unión, para evitar un nuevo estallido de la violencia.

Según el comunicado, las fuerzas de mantenimiento de paz harán patrullas y se reforzará la base de la UNMISS ubicada en Lir, "donde se han refugiado numerosos civiles".

La base de Lir que acoge en la actualidad en torno a 2.000 desplazados, la mayoría menores.

Los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y rebeldes en el Estado de la Unión rebrotaron el pasado abril en distintas zonas.

El secretario para Asuntos Humanitarios de la ONU, Mark Lowcock, dijo hoy que el conflicto en Sudán del Sur ha causado el desplazamiento de alrededor de 4,3 millones de personas, casi un tercio de la población del país, mientras que 7 millones necesitan asistencia humanitaria urgente.

Por otro lado, cientos de desplazados de la etnia nuer se han concentrado hoy en el campamento de Naciones Unidas en Yuba para pedir el final de la guerra, la aplicación del acuerdo de paz y la puesta en libertad del líder opositor Riek Machar, que está bajo arresto domiciliario en Sudáfrica, dijeron testigos a Efe.

"Como mujeres dentro del campamento, la protección de los civiles en Yuba es una necesidad para la paz en el país, porque nuestros sufrimientos aumentan cada día", dijo a Efe una desplazada, Rebeca Nyang.

La manifestación coincide con el inicio de una nueva ronda de negociaciones entre las partes del conflicto en Adís Abeba, bajo los auspicios de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo en el Este de África (IGAD).