Diario Vasco

Trípoli, 17 may (EFE).- Al menos 12 milicianos de las fuerzas bajo el control del mariscal Jalifa Hafter, el hombre fuerte del este de Libia, murieron anoche en combates con grupos salafistas en la entrada meridional de la ciudad de Derna, bastión tradicional del yihadismo libio, informaron a Efe fuente oficiales.

Según en Ahmad Mansuri, portavoz de la "Fuerza de Protección de Derna" -plataforma armada formada por los grupos que resisten el cerco a la ciudad-, los enfrentamientos se libraron en los barrios de Al Fataih y Dahar al Ahmar y durante los mismos lograron destruir, además, varios vehículos blindados de los atacantes.

"La lucha se libró bajo un intenso fuego de artillería y de fuerzas aéreas que creemos han causado numerosas bajas entre los civiles. Hay una docena de muertos de la "Operación Dignidad", nombre de la ofensiva liderada por Hafter, agregó.

En declaraciones a una televisión local, un responsable de la "Operación Dignidad" confirmó las bajas, que elevó a 13 muertos y unos 20 heridos, pero negó que las fuerzas salafistas lograran recuperar posiciones.

Los combates se produjeron al tiempo que el portavoz oficial de las fuerzas de Hafter, coronel Ahmed Mismari, anunciaba la supuesta conquista de la ciudad tras una semana de intensos ataque aéreos y terrestres.

En una rueda de prensa ofrecida en el propio barrio de Al Fataih, Al Mismari instó a los ciudadanos de Derna a confiar en el mariscal, un antiguo miembro de la cúpula que aupó la poder en 1969 a Muamar al Gadafi y que, años después, se convirtió en su principal opositor en el exilio.

Bastión del Islam radical violento desde la década de los años 80, Derna es escenario desde hace tres meses de un férreo cerco que ha causado más de una treintena de muertos y ha obligado a decenas de miles de personas a exiliarse de forma interna.

La presión y los ataques se intensificaron hace una semana, justo después de que Hafter reapareciera tras un tiempo ingresado en un hospital de París por una dolencia que no ha sido revelada y anunciara que había llegado la hora final para los grupos que resisten en su interior.

El miércoles, al menos 5 milicianos salafistas murieron en un bombardeo aéreo emiratí.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera militarmente a la derrota de Gadafi.

En la actualidad tiene tres focos de poder, todos ellos sin legitimidad popular: uno en Trípoli apoyado por la ONU, otro en Tobruk bajo el control de Hafter y un tercero formado por las ciudades estado de Misrata y Zintan.

Además de la división política, el país está sacudido por la presencia de numerosos grupos yihadistas y por la actividad de bandas de contrabandistas de personas, armas y combustible que sostienen su economía.