Diario Vasco

Lisboa, 16 may (EFE).- ¡"Lisboa es una fiesta"! esta frase que recuerda al Madrid de los 80 y su primera edición de ARCO, donde se daba cita todo el que quería ser moderno y ver la vida en color, se ha impuesto hoy en la capital lusa, donde ARCO celebra su III edición, ampliada y con "gran proyección internacional".

Una sensación de optimismo generalizado que recorre la ciudad 'cool' del momento, que es compartida tanto por los visitantes y coleccionistas, como por con el director Carlos Urroz, director de ARCO Lisboa, la filial de Arco madrileño, como por consagrados galeristas españoles como Helga de Alvear, que ha venido por primera vez a Lisboa; Leandro Navarro o Luis y José, los responsables de Espacio Mínimo.

Así ARCO Lisboa, organizado por IFEMA y la Cámara Municipal de Lisboa que se celebra en la antigua Cordoaria Nacional, un ejemplo de la arquitectura industrial del siglo XVIII, en el barrio de Belém, se afianza, crece un 22,5 por cieno en su espacio, crea sinergia con todo el movimiento artístico de la ciudad.

Se desarrollan 19 actividades en paralelo a la feria, entre exposiciones temporales, museos, galerías o el desarrollo de ferias mas pequeñas.

"Una de las novedades importantes es que la Feria está muy afianzada y eso lo muestra el acuerdo que hemos firmado para tres años con el Ayuntamiento de Lisboa, lo que hace que el presupuesto del años pasado de un millón de euros suba a un millón doscientos mil euros, un 20, por ciento más", explica a Efe Urroz, quien destaca como objetivo, "descubrir nuevos artistas y atraer a coleccionistas".

"Tenemos un grupo de 70 coleccionistas internacionales, de Estados Unidos, Miami, Nueva York, Ginebra, Franceses... .Además de 40 directores de museos, críticos y, periodistas. Todo para que se tenga a Lisboa como la ciudad del arte", precisa Urroz.

Arco Lisboa, una feria "boutique", más pequeña que la de Madrid, que se celebra en dos grandes pabellones de Ifema, es para la galerista Elga de Alvear, "un maravilla". De verdad estoy muy contenta es la primera vez que vengo y si puedo vendré seguro el años que viene", precisa la galerista que ya ha vendido un Axel Müttie. "Y seguro que venderé más", apostilla.

Alvear ha comentado que le está gustando tanto la Feria que ya ha comprado tres obras para su fundación. "A la hora de comprar me da igual si es fotografía, dibujo o pintura. La obra tiene que ser muy buena y tiene que encajar", ha comentado la veterana galerista, al tiempo que comentaba que aquí en Lisboa sí que había que hacer "algo de trabajo pedagógico por mostrar nuevos trabajos".

"Hay que enseñar obras porque la gente compra en su mayoría decoración y hay que insistir con otras cosas", ha precisado la galerista, que presenta a otro de los iconos del arte contemporáneo, la española Angela de la Cruz, Premio Nacional, y cuya presencia se repite por varias galerías y al cotizado José Pedro Croft, presente también en otra galerías.

Una edición con mucha pintura, escultura, fotografía, poco neón, nada de estridencia o polémica gratuita, algo que sostiene Alvear. "No existen obras polémicas. Goya pintó 'El 2 de mayo' y Picasso 'el Guernica', contra la guerra. Al que no le guste que no mire", sentencia la veterana galerista en Lisboa.

Otra de las veteranas, Juana de Aizpuru, la primera directora de ARCO Madrid, está presente en Lisboa en dos espacios en un programa con 72 propuestas de 14 países, entre ellas, Opening con 12 galerías jóvenes internacionales, incluidas las portuguesas Balcony y Uma Lulik.

Aizpuru está en la galería central de la nave, en su galería, donde tiene a uno de los artistas portugueses más veteranos y cotizados Pedro Cabrita Reis, y en el Torreón, un espacio habilitado con proyectos individuales donde está la artista conceptual Esther Ferrer, Premio Nacional, con un mural por valor de 16.000 euros, pero también el peruano José Carlos Martinat, con Revólver, o la portuguesa Mónica de Miranda, con Carlos Carvalho.

La galería española Leandro Navarro, dedicada a las vanguardias clásica presenta algunas de las obras más caras de las Feria, como un móvil de Calder por 675.000 euros, o una escultura de una cabeza en cartón de Picasso por 500.000.