Diario Vasco

Bogotá, 17 may (EFE).- La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), organismo encargado de juzgar los crímenes cometidos durante el conflicto armado colombiano, suspendió hoy la extradición a Estados Unidos del exguerrillero de las FARC Jesús Santrich, preso por delitos de narcotráfico.

La decisión se produjo "por petición de los Estados Unidos", según señaló en conferencia de prensa el presidente de la sección de revisión de la JEP, Jesús Bobadilla.

Santrich, seudónimo de Seuxis Hernández Solarte, en prisión por narcotráfico, fue capturado el 9 de abril a petición de Estados Unidos, donde se le acusa de tener un acuerdo para exportar 10 toneladas de cocaína a ese país después de que el Gobierno colombiano y las FARC firmaran en noviembre de 2016 un acuerdo de paz.

Ahora, el tribunal de paz interrumpirá ese trámite durante un máximo de 120 días, durante los cuales determinará si el exguerrillero debe ser remitido a la justicia ordinaria colombiana, lo que permitiría proseguir con la extradición, o debe someterse a la justicia transicional.

La JEP también requirió a la Fiscalía toda la información "relativa al trámite de extradición y la privación de la libertad ligada a ella" de Santrich en un plazo de cinco días.

Además solicitó al Ministerio de Exteriores que le remita la petición de extradición de Estados Unidos "de manera inmediata" una vez reciba la "solicitud formal", que aún no ha sido emitida.

Las partes implicadas en este proceso tendrán un plazo de diez días para pedir "las pruebas que consideren necesarias", indicó Bobadilla.

El magistrado aseguró que la suspensión del trámite "no implica que el Gobierno extranjero, en este caso Estados Unidos, se abstenga" de presentar "la solicitud formal de extradición".

Esta decisión, tomada por unanimidad según detalló el magistrado, es consecuencia de la solicitud para revisar el caso elevada por el mismo exguerrillero.

Jesús Santrich, uno de los líderes de las FARC y que fue miembro del equipo negociador del acuerdo de paz con el Gobierno colombiano, lleva 39 días en huelga de hambre en protesta contra lo que considera un "montaje" en su contra.

Según prevé el acuerdo de paz, los exguerrilleros que se acojan a la JEP no podrán ser extraditados por delitos cometidos en el marco del conflicto armado, aunque la acusación contra Santrich asegura que delinquió después de la firma del pacto.