Diario Vasco

Cannes , 17 may .- Después de que las FARC dejaran 79 muertos y más de 100 heridos en mayo de 2002 en Bojayá, esa localidad colombiana se trasladó unos metros más al norte de su ubicación original y supo pasar una página que la cineasta Juanita Onzaga explora en "Our Song to War", estrenado hoy en Cannes.

Onzaga, colombo-belga de 27 años de edad, contó a Efe que quiso analizar "qué significa o puede significar el término posguerra en un territorio colombiano que fue muy tocado intensamente por la guerra, y hacerlo no desde lo puramente político o factual, sino más desde un lado místico".

Para ello toma como protagonistas a tres niños: un hijo de paramilitares en la vida real, otro de guerrilleros y otro cuya familia no estuvo implicada directamente en el conflicto, que comparten amistad y reflexiones sobre sus respectivos muertos.

"Para mí Bojayá es un caso que puede representar a todo el país, simbólico, pero representativo de cómo podríamos todos perdonar y dejar atrás lo que ha pasado para seguir adelante", añade la cineasta.

Entre esos niños "ya hay una reconciliación, no hay distinción entre de tú eres tal y tú eres tal, sino un estamos juntos en este territorio y nos pertenece, y para mí eso es un ejemplo de la reconciliación entre humanos, la reconciliación con el pasado, con la memoria y con los espíritus".

Onzaga los conoció una semana antes de comenzar el rodaje y ver la relación que tenían le hizo llevarlos a la gran pantalla.

La masacre se produjo en medio de un combate entre paramilitares y las FARC, cuando los guerrilleros lanzaron explosivo a la iglesia donde se refugiaban los civiles, y el traslado del pueblo, cerrado por el Gobierno, ha sido, en su opinión, determinante para cerrar heridas.

Onzaga ganó en 2017 en la Berlinale el premio del jurado dentro de la sección Generation 14plus con su primer cortometraje, "The Jungle Knows You Better than You Do", y proyectó este segundo en la Quincena de Realizadores, sección paralela del Festival de Cannes que revelará su palmarés hoy.

Estar en Cannes le provoca "mucho vértigo, pero mucha emoción", la sensación de que va por el buen camino en plena preparación de su primer largometraje que, según avanzó, "va también sobre este mundo entre lo humano y los espíritus en Colombia, trabajado desde un personaje femenino".