Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFE).- Activistas de Greenpeace han colocado hoy en la fachada del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital en Madrid placas solares y han desplegado pancartas para llamar la atención sobre el aprovechamiento de la energía solar, acción que desarrollan también en el Parlamento Europeo, en Bruselas.

Con esta acción los activistas de la organización ecologista pretenden denunciar la poca atención de los políticos que "no están haciendo nada" para aprovechar la energía del sol para la producción de electricidad, han informado en un comunicado.

Asimismo han señalado la falta del apoyo del Gobierno a las energías renovables, "como demuestran su política energética y la falta de instalaciones solares en los edificios oficiales".

Las pancartas tienen los lemas "El sol es de todos" y "No al impuesto al sol", para denunciar que el Gobierno solo aprovecha el 1,25 por ciento de su potencial solar, "reflejo del boicot a las renovables y al autoconsumo".

La organización, además, ha entregado más de 100.000 firmas en el Ministerio que dirige Álvaro Nadal, con las que piden el fin del "impuesto al sol" y leyes que defiendan a las personas y el planeta frente a las eléctricas.

Con esta acción, Greenpeace se une a las movilizaciones internacionales contra los combustibles fósiles "Break Free From Fossil Fuels" (Actúa frente a las energías fósiles).

La responsable de la campaña de energías renovables de Greenpeace ha señalado que el Gobierno debe priorizar el beneficio de las personas y del planeta "frente a los beneficios de las grandes empresas eléctricas aquí y en las negociaciones internacionales", justamente cuando en Bruselas se está negociando la nueva Directiva de Renovables.

Greenpeace ha desvelado que solo con la instalación de placas solares en el 50 por ciento de los tejados de las sedes de los ministerios en España se podrían generar cada año 9,7 gigavatios (GWh) de energía limpia, lo que supondría una reducción de emisiones a la atmósfera, causantes del calentamiento global, de 2.500 toneladas de dióxido de carbono (CO2) anuales.

La generación de esa energía supondría un ahorro de casi 27 millones de euros en 25 años a las arcas del Estado y, con la revocación del impuesto al sol, la cifra se elevaría a casi 33 millones, según la nota.

Greenpeace está llevando a cabo una acción paralela en la fachada del Parlamento Europeo en Bruselas, donde esta tarde se abordará la penúltima ronda de negociaciones trilaterales entre Consejo, Comisión y Parlamento sobre la nueva Directiva Europea de Energías Renovables.

Esta legislación recogerá el papel de las energías limpias en el sistema energético de la Unión Europea hacia 2030, así como los derechos de los consumidores que quieran producir, almacenar, compartir y vender electricidad renovable.