Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFE).- La Unidad de Criminalidad Informática de la Fiscalía General del Estado ha puesto de manifiesto hoy el creciente aumento de los ciberdelitos en un documento que ha elaborado con ocasión del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información.

Explica que entre los 4.930 procedimientos incoados durante 2016 en España sobre esta materia quedan incluidas las estafas de carácter más tradicional pero cuyos efectos se multiplican extraordinariamente como consecuencia del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en el planteamiento y desarrollo de la actividad criminal.

En este sentido, la Fiscalía advierte de las ventas y los ofrecimientos engañosos de bienes y servicios a través de la red que cada año generan un número importante de perjudicados y que abarcan todo tipo de productos como vehículos, pequeños electrodomésticos, dispositivos móviles y efectos informáticos.

A ellos se suman cada vez con más frecuencia las ofertas de viaje y las operaciones relacionadas con el mercado inmobiliario.

Las estafas a veces son de escasa cuantía en lo que se refiere al daño causado a cada uno de los perjudicados considerados de forma aislada, pero se ve afectado un número muy importante de ciudadanos y generan pingües beneficios a sus autores, generalmente integrados en organizaciones criminales, añade.

La Fiscalía señala que otra modalidad destacable de actividades ilícitas de este ámbito son las transferencias económicas no consentidas que se llevan a efecto captando las claves bancarias de los perjudicados.

Al respecto ha percibido la frecuencia de delitos relacionados con el uso irregular de tarjetas de crédito y de débito ya sea previa sustracción de las mismas o por la captación no autorizada de sus datos.

En muchos casos no dan lugar ni tan siquiera a la incoación de actuaciones judiciales "aun cuando generan un importantísimo volumen de movimientos económicos de carácter fraudulento cuya cuantía total difícilmente puede ser precisada", indica.

También destaca el aumento de las defraudaciones vinculadas con el juego online y las que se asocian a la utilización irregular de los servicios de telecomunicaciones así como la más tradicionales de contratación irregular y de suscripción no consentida a servicios de tarificación adicional.

Por otra parte, las acciones de espionaje informático -bien por descubrimiento y revelación de secretos de particulares y empresas o por acceso ilegales e interceptación no autorizadas de comunicaciones entre sistemas- dieron lugar en 2016 a la incoación de 568 causas, un 48 por ciento menos que en el año 2015, cuando se alcanzaron 1.093.

Según los datos de la Fiscalía los delitos de pornografía infantil en internet registraron en 2016 un leve descenso en el volumen de incoaciones de un 11,21 por ciento.

Sobre los mismos advierte de que junto a los supuestos más tradicionales centrados básicamente en actividades de distribución y posesión, se están detectando en los últimos años otros de naturaleza más grave y compleja en las que el material pornográfico se elabora directamente en España.