Diario Vasco

Edimburgo , 17 may .- El Gobierno escocés pidió hoy que los hijos de los ciudadanos de la Unión Europea (UE) que residan en el Reino Unido después del "brexit" estén exentos de pagar cualquier tipo de tasa para registrarse en el país.

En un comunicado, la ministra escocesa de Asuntos Exteriores, Fiona Hyslop, dijo que el Ejecutivo escocés exige al británico que, tras el "brexit" (salida del Reino Unido de la UE), se comprometa a no imponer costes de registro a los 35.000 niños de familias comunitarias menores de 16 años que viven actualmente en Escocia.

Según ha establecido el Ministerio del Interior británico, los más de tres millones de europeos que viven en el Reino Unido se tendrán que registrar para continuar teniendo permiso de residencia y de trabajo una vez se rompan los lazos entre Londres y Bruselas, previsiblemente el 29 de marzo de 2019.

Podrán adquirir el estatus de "asentados" permanentes, los comunitarios con más de cinco años en el Reino Unido, mientras que los que todavía no hayan acumulado este periodo de residencia, podrán permanecer en el país hasta cumplir este requisito.

Los que sean padres de niños nacidos en el Reino Unido deberán también registrarles, porque, pese a haber nacido en el país, no cuentan automáticamente con los derechos de un ciudadano británico.

Hyslop envió una carta al ministro británico del Interior, Sajid Javid, para trasladarle esta petición, ya que, sostuvo, "la preocupación sobre los costes puede ser un problema para muchas familias".

"Queremos que se comprometa a no imponer ninguna tarifa en relación con el proceso de registro. En caso de que esto ocurra, pedimos, al menos, una exención para todos los niños que viven en el Reino Unido, muchos de los cuales nacieron aquí, se consideran escoceses y pueden tener derecho a la ciudadanía británica", señaló.

Además, Hyslop instó a Javid a reconocer las necesidades migratorias "especiales" de Escocia.

"Creemos que Escocia debería tener poderes descentralizados sobre la migración, lo que nos permitiría mejorar los derechos de los inmigrantes y sus familias, al tiempo que se beneficiaría la economía y la demografía de nuestro país", sostuvo.

Un portavoz del ministerio del Interior dijo que, tras la retirada del bloque comunitario, se establecerá "un sistema de inmigración que funcione en interés de todo el Reino Unido".

Explicó que el Gobierno de la primera ministra, Theresa May, está analizando cuál es "la dependencia de los trabajadores migrantes de la UE" en todo el territorio y agregó que las solicitudes de registro "no costarán más que un pasaporte británico" y que se presentarán "más detalles" sobre estas "antes del verano".