Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFECOM).- El Instituto de la Empresa Familiar (IEF) considera que es el momento para iniciar la recuperación salarial y cambiar el modelo productivo de bajos costes laborales por uno enfocado a la innovación tecnológica para mejores productos y servicios.

El recién elegido presidente de la patronal de las empresas familiares, Francisco J. Riberas, ha insistido hoy en que la recuperación económica debe trasladarse también a los salarios, aunque ha enfatizado que las empresas familiares fueron capaces de mantenerlos en periodos de crisis.

Para Riberas, los cambios en el modelo productivo han de estar dirigidos a fomentar la Formación Profesional Dual, que en países como Alemania da "estupendos resultados", así como a favorecer el desarrollo científico-tecnológico y una reforma energética que contente a todos.

"No podemos tener un modelo basado en costes salariales bajos", ha asegurado, ya que hay otros países del entorno de Europa con ese sistema, por lo que hay que apostar por la innovación.

En cuanto a si este es el momento óptimo para realizar estas reformas, ha considerado que, aunque "hay gente que dice que en este momento no se puede hacer nada", es precisamente la mayor fragmentación entre fuerzas políticas la que puede fomentar una legislación duradera a largo plazo.

Por lo que respecta a la fiscalidad actual, el presidente del IEF ha asegurado: "A todos nos gusta que los impuestos se bajen, pero también tener un país que nos ofrezca unos servicios y donde estemos cómodos".

En cualquier caso, ha recalcado que le gustaría saber qué empresa paga pocos impuestos, ya que "se cogen datos que no se corresponden con la realidad".

Preguntado sobre el impuesto a las tecnológicas anunciado por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para financiar la subida de las pensiones, cree que esta es una solución que debería tomarse a nivel europeo, y ha llamado a una "fiscalidad que sea justa para fomentar la competitividad" y a eliminar trabas.

Sobre Cataluña, Riberas ha reclamado "diálogo" a todos los actores implicados, ya que las empresas en la región -el 40 % de los socios del IEF provienen de allí- necesitan de un "marco estable" para realizar su actividad.

Además, ha abogado por un "menor reflejo externo" de lo que está sucediendo en Cataluña, para que baje la "efervescencia" de la situación política y se cree un entorno adecuado en el que llegar a acuerdos.