Diario Vasco

Roma, 17 may (EFE).- El sacerdote español Jordi Bertomeu, que participó en la redacción del informe sobre abusos a menores en Chile, afirmó hoy en Roma que la decisión del papa Francisco de convocar a los obispos chilenos al Vaticano es excepcional.

"Estamos ante un momento muy particular de la Iglesia universal, no solo para Chile. Esto que ha ocurrido aquí no es normal, convocar excepcionalmente a todo un episcopado", consideró Bertomeu, oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en declaraciones a los medios.

Por eso, admitió que "es de esperar alguna medida o alguna conclusión que será importante" al término de estas reuniones, que comenzaron el 15 de mayo y concluyen hoy.

Los obispos chilenos fueron convocados al Vaticano por voluntad del papa Francisco para abordar las acusaciones de encubrimiento que pesan sobre el titular de la diócesis de Osorno, Juan Barros, y otros religiosos por los abusos sexuales cometidos por el cura Fernando Karadima, que fue condenado en 2011 por la justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia por estos abusos.

El papa Francisco defendió a Barros durante su viaje en enero a Chile pero al regresar al Vaticano ordenó al obispo maltés Charles Scicluna una investigación tras la que aseguró que había sido mal informado y pidió perdón a todas las víctimas.

Bertomeu sustituyó a Scicluna el tiempo que estuvo convaleciente por una operación y prosiguió con los trabajos en Chile.

Los obispos chilenos se han reunido en varias ocasiones con el papa desde el 15 de mayo. Esta mañana mantuvieron una nueva conversación y esta tarde celebrarán otra.

El sacerdote español, que no participa en estas reuniones, reiteró que "está siendo un momento muy importante para la Iglesia de Chile", afirmó que los abusos no se pueden tolerar y dijo que "la Iglesia está aprendiendo" de sus errores con acciones como la decisión de Francisco de convocar a 34 obispos chilenos.

En su opinión, los escándalos de abusos sexuales en Chile tienen unas características especiales "de abuso de poder" y "abuso de autoridad" que otros casos similares destapados en el pasado no tenían.

"El caso de Chile es excepcional, venir 34 obispos a ver el Santo Padre no ocurre todos los días", opinó, al tiempo que valoró que la Iglesia chilena "está buscando el camino y lo está encontrando", pero atraviesa una profunda crisis que debe superar.

"La iglesia de Chile necesita pasar página y también Chile", señaló.