Diario Vasco

Irun , 17 may .- El entrenador del Bidasoa-Irun, Jacobo Cuétara, quiere brindar el próximo sábado ante el Benidorm una buena despedida en Artaleku para los cinco jugadores que no seguirán en el club la próxima temporada, para lo que ha apelado a dar "el nivel del último tercio de la competición".

Será el último partido de amarillo de Asier Zubiria, Eduard Nonó y Mikel Redondo, quienes abandonan el balonmano profesional, y también de Borja Lancina y Iván Popovic.

La marcha más sentida será la del portero Zubiria, capitán de 37 años que en dos etapas ha cubierto 13 temporadas en el club amarillo.

El entrenador bidasoarra apostó este jueves, en su rueda de prensa semanal, por que el equipo "ayude a que Asier tenga ese último recuerdo de buenas sensaciones y disfrute".

"No puede ser un partido triste, apático, de poco rendimiento. Va todo hilado. Tiene que ser especial para él en un día de disfrute, de fiesta, viendo al equipo competitivo, la afición disfrutando del éxito del equipo y de las despedidas", añadió.

Respecto a las cinco bajas de la plantilla, Cuétara asume que "es ley de vida". "Hay años que haces más cambios, otros que menos. Hay muchos condicionantes para poder hacer oficial este tipo de noticias, pero teníamos la intención de que se supiese antes para que pudieran tener su despedida en Artaleku", añadió.

Sobre cómo quedará la plantilla con cinco cambios, el riosellano señaló que "siempre va a depender de la calidad de los que vengan"

"Perdemos el factor tiempo trabajado juntos pero habrá que ver qué proyección tienen esos jugadores que vengan. De dónde parten y a dónde pueden llegar. Los cambios son lógicos. No son positivos en cuanto a tiempo trabajado pero sí pueden serlo en cuanto a frescura", argumentó.

En cualquier caso, señaló que "el mercado está muy complicado porque están aumentando los sueldos; claramente; muchísimo", incluso en la liga española, aunque se mostró "optimista" sobre las futuras incorporaciones.