Diario Vasco

Cannes , 17 may .- El cine brasileño que se ve en el Festival de Cannes este año muestra "el Brasil silenciado, invisibilizado, exterminado históricamente por los europeos desde el siglo XV y ahora por el Estado brasileño".

Es justamente ese Brasil el que ha encontrado un hueco en Cannes, afirmó hoy a Efe el director João Salaviza que, junto a Renée Nader Messora, han realizado "Chuva é cantoria na aldeia dos mortos", una película que compite en la sección Una cierta mirada, la segunda en importancia del festival.

Cuentan la historia de Ihjãc, un joven indígena Kraho, que vive en una región tropical en el norte de Brasil, y que quiere huir de allí para tratar de aplacar las pesadillas que tiene desde el fallecimiento de su padre.

Una historia con muchos elementos de documental y de estudio antropológico que la pareja realizó tras vivir durante nueve meses con los Kraho.

Allí rodaron la película, solos y sin siquiera hablar la lengua de los Kraho, con el objetivo de mostrar su especial "modo de habitar, de vivir, de pensar la coexistencia de los humanos con los espíritus, la materia, los árboles...", explicó Salaviza.

"Un encuentro de un ritual blanco occidental, que es el cine, con los rituales del pueblo Kraho", agregó.

Pero es también una película muy política en un momento en el que Brasil está sufriendo -dijo- "un terrible giro hacia la extrema derecha" y donde los "indígenas son enemigos de un proceso económico que necesita del dominio de todo el territorio brasileño para dar lucro a cinco o seis personas que son dueñas del país".

"Los indios son enemigos de ese proceso" y por eso los silencian, resaltó Nader Messora.

De ahí la importancia de la presencia en Cannes de esta película y de sus protagonistas, dos miembros de los Kraho que han viajado a Francia y que anoche protagonizaron una protesta sobre la alfombra roja del festival para denunciar la situación de su comunidad.

"Tenemos la responsabilidad, como directores de cine y como ciudadanos, de mostrar estas voces que son silenciadas", explicaron los cineastas.

Es el primer largometraje conjunto de ambos realizadores y llega tras el éxito de "Montanha", de Salaviza, que se presentó hace tres años en la Semana de la Crítica de la Mostra de Venecia.

En este caso se han centrado en una población indígena que la directora conocía desde 2009 y el resultado les ha llevado al Festival de Cannes en una edición en la que, en opinión de Salaviza, se ha producido una apertura hacia nuevas miradas y voces en el cine.

Entre ellas las suyas, que se han centrado en dar visibilidad a este pueblo a través de una narración tan objetiva que casi es documental más allá de los componentes estéticos que ofrecía la región selvática en la que viven los Kraho.

Una película que mostraron a los miembros de la comunidad antes de viajar a Cannes, pero cuyo pase anoche en la enorme pantalla del Teatro Lumière fue especialmente emocionante para los realizadores y para sus protagonistas.

"Chuva é cantoria na aldeia dos mortos" compite con otros 17 filmes por los premios de Una cierta mirada, que se anunciarán mañana.