Diario Vasco

Berlín, 17 may (EFE).- Una exposición con participación de 40 diseñadores de distintos países muestra desde mañana proyectos artísticos especulativos sobre la alimentación del futuro en el Museo de Artes Decorativas de Berlín.

Bajo el título "Revolución de la comida 5.0, Proyecto para la sociedad del mañana", la exposición sirve de laboratorio especulativo para todas aquellas ideas relacionadas con los retos de la alimentación del futuro, como la creciente ausencia de recursos o el aumento de los productos sintéticos.

Para Claudia Banz, la comisaria de la exposición, el objetivo de la muestra artística "no es moralizar, sino llamar al optimismo mediante el diseño".

Algunas de las obras incluyen un reactor de algas capaz de generar energía para producción industrial o un proyecto de tecnología para la producción y el consumo de insectos en el futuro.

La exposición, que tuvo su origen en el museo homólogo de Hamburgo, incluye por primera vez el proyecto "Urbane Streuobstwiese" del diseñador Ton Matton, una muestra de cómo podría ser utilizada la plazoleta situada frente al Kulturforum de Berlín como zona de cultivo y alimentación.

Entre los proyectos más importantes, destaca "Digital Food", el trabajo artístico del español Martí Guixé, "el padrino del diseño con comida" según Banz, y que muestra un conjunto de hipotéticos alimentos obtenidos a través de una impresora 3D a partir de un algoritmo que se sirve de nuestros datos.

Para Banz, pese a la repulsión inicial que pueden suscitar las formas impresas de estos alimentos del futuro, "la idea de Guixé es que ahora mismo comer es lo único que aún es analógico en nuestras vidas, el resto está siendo digitalizado".

Otra de las propuestas de la exposición es la "Colmena Cielo", un proyecto de colmena realizado por un colectivo de apicultores que pretende proteger a las abejas mediante el traslado de su idea al plano urbano y la adhesión de los ciudadanos.

"La idea nació en Maastricht (Holanda)", recuerda el diseñador gráfico Robin van Hontem, "ya la hemos llevado a cabo en países como Bélgica o Italia y ahora queremos llevarlo a más lugares".

El proyecto de colmena consta de un poste con dos colmenas que puede izarse o arriarse, de modo que cuando están abajo, los apicultores pueden aprovechar para ocuparse de ellas, mientras que cuando están arriba pueden quedar protegidas del bandalismo.

La exposición podrá visitarse a partir de mañana hasta el 30 de septiembre e incluirá debates de discusión sobre la sostenibilidad del espacio urbano como lugar para la alimentación o el papel de la cocina del futuro.