Diario Vasco

Gijón, 17 may (EFE).- El entrenador del Sporting, Rubén Baraja, reiteró al término del entrenamiento de este jueves que "el equipo está vivo" y mostró su seguridad de que mantendrán opciones de ascenso "hay que tener fe hasta el final".

Baraja no podrá sentarse en el banquillo en Tenerife ya que ha sido sancionado con cuatro partidos tras ser expulsado por agarrar a un jugador del Barcelona B cuando se disponía ha realizar un saque de banda, sanción que el técnico aseguró que asume y que espera "aprender de lo que ha pasado".

El técnico sportinguista calificó la semana como "atípica", ya que vienen de perder en casa, "algo que no había pasado hasta ahora", y abogó por "ser fieles a lo que permitió llegar hasta aquí", y para ello es necesario "recuperar la solidez defensiva".

"No puede ser que en los dos últimos partidos nos hayan marcado más goles que en los doce anteriores", señaló el entrenador.

Esta circunstancia puede costarle el puesto al lateral Jordi Calavera, ya que los tres goles encajados ante el Barcelona B llegaron en jugadas por su banda, por lo que el técnico ensayó hoy con Lora, que no juega prácticamente desde hace siete meses, aunque ante el filial azulgrana salió en los últimos minutos.

Sobre esta opción, Baraja manifestó que no piensa en el pasado sino en el futuro.

"Si no perdimos la confianza cuando estábamos a siete puntos del playoff no es ahora el momento de hacerlo", afirmó Baraja, que no obstante señaló la necesidad de "olvidar el descontrol y la ansiedad y volver a ser solidarios" como el camino para volver a la senda de la victoria.

A propósito de la ansiedad, Baraja advirtió de que "no se puede ganar al Granada antes de jugar en Tenerife, ni marcar el tercer gol antes del primero".

El entrenador rojiblanco advirtió de la dificultad que supondrá lograr la victoria en Tenerife ante un rival "liberado para poder jugar bien", ya que no se juega nada, por lo que espera que se note que su equipo "tiene más necesidad de puntuar".