Diario Vasco

Oviedo, 17 may (EFE).- El entrenador del Real Oviedo, Juan Antonio Anquela, definió el partido ante el Sevilla Atlético (sábado, 16:00 horas) como la última oportunidad de los azules tras varios "fallos" que sí que han tenido "vuelta atrás", y advirtió que los resultados de esta jornada decidirán si los oviedistas "siguen vivos o no" en la lucha por el playoff.

"Algunas veces no hemos dado el nivel, pero en esta ocasión es un partido que decide si seguimos vivos en esto o pensamos ya en otra cosa. Tenemos que estar muy metidos y concentrados para sacar el choque adelante; algo que hicimos el sábado a ratos pese a la derrota en Pamplona", analizó este jueves el jienense.

Respecto a ese partido, en el que Osasuna le remontó a los azules el 1-0 inicial, el técnico destacó que el equipo "estuvo bien en muchas fases" y que se trata de una de esas derrotas que te enseña "el camino para perder" y, por ende, lo que has de hacer para que no se repita.

"Hay que saber lo que se quiere y a través de qué, y a través de qué es muy fácil: jugar en equipo. Durante la primera parte fuimos un equipo serio y ordenado, que sabía qué hacer con el balón, en la segunda nos superaron en todo. A este equipo se le puede pedir que juegue mejor, en lo que no va a fallar nunca es en darlo todo", adelantó el entrenador azul.

Anquela, que espera un rival "liberado y sin presión", advirtió de la peligrosidad de jugar ante un filial como el sevillista, un equipo "serio" ante el que los demás equipos han tenido que hacer "muchas cosas" para poder ganarles durante la liga, incluido el propio Oviedo.

"Me preocupa que se piense que jugamos contra un equipo muerto. Nada más lejos de la realidad. Es un equipo bien plantado y con variantes, que está descendido por el temporadón del año pasado, que le dejó sin jugadores y le obligó a armar uno nuevo, con gente de abajo", señaló el jienense.

El técnico reconoció que hará cambios pero "no muchos", seguramente para dar entrada a Mossa tras cumplir sanción, y explicó que su intención es pelear hasta "el último minuto del último partido" porque eso significarán que siguen cerca del ascenso tras los tres encuentros que restan para el final de Liga.

"Hay que intentarlo, todavía estamos ahí y cuando esto acabe si la gente quiere acabar con todos nosotros que lo haga, pero mientras tengamos vida, hay que ir de la mano y pelear hasta el último segundo, porque igual nos llevamos una alegría. De otro modo es imposible", concluyó el propio entrenador, que cuenta con el factor afición en el Tartiere.

Los azules, que trabajaron a puerta cerrada en las instalaciones de El Requexón, tendrán una última sesión preparatoria el viernes de cara a ese choque crucial para sus opciones de entrar en play-off, puestos que tienen a dos puntos a falta de nueve por disputarse.