Diario Vasco

Ankara, 17 may (EFE).- El Gobierno turco calificó hoy de "política" e "injusta" la condena a 32 meses de cárcel impuesta ayer en Estados Unidos al banquero turco Hakan Atilla, preso en ese país, por maniobras destinadas a burlar las sanciones a Irán.

"El tribunal ha pisoteado los derechos; no fue un juicio justo sino que se completó solo por la fuerza para anunciar una decisión tomada de antemano", escribió el portavoz del Gobierno turco, Bekir Bozdag, en su cuenta en Twitter.

Aseguró que el juicio se basó en pruebas "robadas" y llevadas a Estados Unidos por "traidores", miembros de la cofradía de Fethullah Gülen, un predicador turco exiliado en Pensilvania al que Ankara achaca el fallido golpe de Estado de 2016.

También acusó a la CIA y el FBI estadounidenses de haber colaborado en el traslado a Estados Unidos de esos miembros de la cofradía, fugados de la justicia turca, junto a las pruebas contra Atilla.

El Ministerio de Exteriores, por su parte, emitió un comunicado en el que aseguró que la decisión judicial estadounidense fue "preparada por miembros de la FETÖ", las siglas con las que el Gobierno turco se refiere a la cofradía de Gülen.

"Durante el proceso, basado en pruebas falsas y declaraciones mentirosas preparadas por miembros de la FETÖ, se ha vulnerado la legalidad y se has anulado las garantías procesales y la credibilidad del juicio", se sentencia en el comunicado.

Atilla, de 47 años y vicepresidente del banco estatal turco HalkBank, fue procesado judicialmente en Nueva York por conspirar junto al empresario turco-iraní Reza Zarrab para ayudar a firmas iraníes a realizar transacciones por valor de miles de millones de dólares durante 2011 y 2012 con el fin de evadir las sanciones a Irán.