Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFE).- Una testigo ha relatado hoy al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena que el número 2 de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, y el presidente de Ómnium Cultural, Jordi Cuixart, trataron siempre de facilitar el trabajo de la comisión judicial en la concentración ante la Conselleria de Economía el 20 de septiembre.

Fuentes jurídicas han informado de que la exjefa de protocolo de la Vicepresidencia de la Generalitat Anna Teixidó ha manifestado que tanto Cuixart como Sànchez hicieron varios ofrecimientos a la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra para facilitar el acceso, trabajo y salida de la comisión judicial.

Según su relato, se trataban de propuestas en un tono cordial y de colaboración y jamás de imposiciones de los dos líderes independentistas como sostiene la Guardia Civil.

La testigo, que estuvo en la Consellería desde primera hora de la mañana, ha negado que más allá de los actos vandálicos que se produjeron con los vehículos de la Guardia Civil se produjera violencia, puesto que las direcciones de Òmnium y ANC siempre llamaban a la protesta pacífica con sus líderes enfocados a la mediación.

Por otra parte, también han testificado dos ciudadanos, José María Cervero y Esther Sancho, que estuvieron presentes en una pegada de carteles favorables al referéndum del 1-O que se produjo el 25 de septiembre en Badalona (Barcelona).

Estas personas han señalado que vieron como llegaban unos coches y salieron unas personas con unos carteles. Tras subirse a una escalera, los pegaron en farolas de la localidad e inmediatamente se acercó mucho gente coincidiendo con la llegada de la Guardia Urbana, que se dedicó a incautar los carteles e identificar a las personas.

Acto seguido apareció el tercer teniente de alcalde, Jose Antonio Téllez, para mediar entre las partes pese a que un informe de la Guardia Civil asegura que lo que trató de hacer fue recuperar todo el material incautado que tenían los agentes en los coches, lo que finalmente sucedió.

Y también acudió Jordi Cuixart, quien circunstancialmente estaba en un bar cercano tomando un café sin saber nada de esta acción, según ha declarado la testigo, lo que contradice la versión de los agentes de que acudió junto a varias personas a ayudar en la pegada de carteles y después sustraer los carteles de los coches policiales.

Sendos testigos, a petición de Cuixart, han desvinculado al líder de Ómnium de esta acción y han dicho que nunca hubo ni tensión ni altercados.