Diario Vasco

Atenas, 16 may (EFE).- Los primeros ministros de Grecia, Alexis Tsipras, y de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Zoran Zaev, intentarán este jueves en Sofía dar un impulso a las negociaciones sobre el nombre definitivo de esa exrepública y abrir así el camino a su futura adhesión a la Unión Europea y la OTAN.

Fuentes del Gobierno griego y de funcionarios europeos citadas por medios locales han rebajado las expectativas sobre esta reunión, que podría resultar en avances positivos sobre el contencioso pero difícilmente terminará con un acuerdo final entre Atenas y Skopje.

Aunque las negociaciones, hasta ahora dirigidas por los ministros de Exteriores de los dos países y el mediador de las Naciones Unidas, Matthew Nimetz, ya han dejado prácticamente cerrados 10 de los 14 temas que trataban, están pendientes las dos cuestiones más espinosas.

Grecia exige una denominación alternativa para ARYM que sea "erga omnes", es decir, que se aplique dentro y fuera del país y en los organismos internacionales, y la revisión de la Constitución para evitar posibles tendencias irredentistas sobre la región de Grecia septentrional de Macedonia.

Según medios locales, los dos primeros ministros se encontrarán ya esta noche a su llegada a Sofía para la cumbre UE-Balcanes Occidentales y discutirán la posibilidad de ratificar un tratado bilateral, que debe ser aprobado por ambos Parlamentos, en el que se establezcan los plazos de implementación de todos los cambios que se acuerden.

Además, el cumplimiento de dicho acuerdo, siempre respetando la implementación de un nombre "erga omnes" y los cambios exigidos en la Constitución, daría luz verde al comienzo de negociaciones para la adhesión a UE y OTAN.

"Es imposible, por ejemplo, cambiar todos los documentos de un país en una semana. Obviamente, se fijarán objetivos específicos, en particular plazos, que deben ser respetados y si no se cumplen lo entenderemos como una violación del acuerdo", dijo ayer al respecto el portavoz del Gobierno heleno, Dimitris Tzanakópulos.

El contencioso sobre el nombre de esta antigua república yugoslava se prolonga desde hace veintisiete años y aunque al parecer las negociaciones han llevado a un acuerdo preliminar en torno a la denominación del país como "Gornja Makedonia" (Macedonia Superior), aún queda el problema de que este nombre su utilice por igual en todas partes.

Grecia no aceptará que terceros países, instituciones o la propia ARYM no utilice el nuevo nombre acordado, pero medios macedonios defienden que un acuerdo bilateral entre Atenas y Skopje no puede obligar a otros países, como por ejemplo Turquía, a someterse a sus condiciones y por tanto referirse al país como "Gornja Makedonia".

El ministro adjunto de Exteriores griego, Yorgos Katrúgalos, ha defendido que sólo se llegará a un acuerdo si Skopje hace las "concesiones necesarias".

"No son cuestiones insignificantes y de momento Skopje está insistiendo", dijo Katrúgalos, que añadió que "la pelota está en su tejado".