Diario Vasco

Barcelona, 16 may (EFECOM).- La actividad del mercado inmobiliario en España en lo que va de año hace augurar que 2018 se cerrará con un nuevo récord inversor, tras un 2017 que también registró cifras máximas, impulsado por la estabilidad política y macroeconómica en Europa, según la firma consultora PwC.

El socio responsable de Real Estate de PwC España, Rafael Bou, ha destacado "el optimismo generalizado" que se respira en el mercado inversor inmobiliario durante la presentación de un informe sobre tendencias en Europa y Cataluña.

"Hay consenso en que será un buen año y que volveremos a tener un año de récords", ha subrayado, tras apuntar que juegan un papel importante el entorno político estable en Francia y Alemania, la existencia de una "gran liquidez" para invertir procedente de Europa y de Asia, y unos bajos tipos de interés.

En esta línea, ha llamado la atención sobre el hecho de que "si el 2017, con el Brexit y Trump, fue un año de récord en inversiones, 2018 debería ser mejor ya que no tenemos nada de esto".

La consultora ha hecho este pronóstico en la presentación del informe "Tendencias del mercado inmobiliario en Europa y Cataluña" elaborado junto al instituto y Urban Land Institute (ULI).

El estudio recoge la opinión de más de 70 expertos en Europa y analiza las principales tendencias del mercado inmobiliario así como las áreas metropolitanas más atractivas para el inversor.

Las encuestas con las que se ha elaborado el estudio son anteriores al 1 de octubre de 2017, con lo que no reflejan el impacto en el sector inmobiliario de la crisis política derivada del "procés".

Preguntado por los periodistas por el impacto del 1-O, Bou ha explicado que gran parte de los inversores que paralizaron sus decisiones inmobiliarias en las semanas que siguieron a esa fecha han vuelto a actuar con normalidad y que son "una minoría" los que continúan a la espera.

"No vemos que esa minoría esté impactando en el nivel de inversión en Cataluña", ha dicho.

A la hora de valorar el atractivo inmobiliario de las principales urbes europeas, el listado está encabezado por Berlín, Copenhague, Fráncfort y Múnich, mientras que Madrid avanza posiciones y se sitúa en quinta posición y Barcelona llega al número once, adelantándose también en cinco puestos.

Bou ha destacado que la incertidumbre que planea sobre el sector es conocer cuándo acabará el actual ciclo expansivo.