Diario Vasco

Le Mans , 16 may .- El español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V9 llega como favorito al Gran Premio de Francia de MotoGP que se disputa este fin de semana en un feudo que no es estadísticamente el suyo, el circuito de Le Mans.

Aunque el francés, en un trazado habitualmente proclive a las victorias españolas, pues desde la era de MotoGP de quince ediciones en diez se ha registrado un triunfo español, el más galardonado entre nuestros representantes no es Marc Márquez, sino Jorge Lorenzo con cinco, todas ellas con su "vieja" Yamaha YZR M 1.

Marc Márquez, líder del mundial de MotoGP tras su victoria en el Gran Premio de España y gracias a la "carambola" que dejó sin puntuar al italiano Andrea Dovizioso (Ducati Desmosedici GP18) y los españoles Jorge lorenzo (Ducati Desmosedici GP18) y Dani Pedrosa (Repsol Honda RC 213 V) -prácticamente descartado éste último de la pelea por el mundial- es quien cuenta con más bazas de aspirar a la victoria en un circuito en el que ganó en 2014 y en 2011 en la categoría de Moto2.

No es, en cualquier caso, un circuito que le traiga demasiados buenos recuerdos al piloto de Repsol Honda, pues sus dos últimas apariciones se cuentan por caídas en Le Mans, tanto en 2017, que no pudo finalizar, como en 2016, cuando consiguió arrancar la moto para acabar la carrera decimotercero.

Sus dos victorias consecutivas en Austin y Jerez, unido al estado de forma por el que atraviesa el piloto y, sobre todo, por el excepcional rendimiento que está mostrando la Repsol Honda RC 213 V en cualquier tipo de circuito y circunstancia, permiten al campeón de Cervera (Lérida), ser el más claro aspirante a la victoria.

Frente a él estarán, o al menos lo intentarán, nuevamente y por distintos motivos, los pilotos oficiales de Ducati, el italiano Andrea Dovizioso, al que le vale con su palmarés del último año y su trayectoria en éste, para gozar de tal prerrogativa, y Jorge Lorenzo por su condición de piloto más galardonado en Le Mans.

Lorenzo ha conseguido cinco victorias en Le Mans (2009, 2010, 2012, 2015 y 2016), todas ellas con Yamaha, pero el de Palma de Mallorca persiste en su empeño de conseguir ser competitivo con la Ducati Desmosedici y esta semana pasada probó en el circuito italiano de Mugello un nuevo chasis y algunas mejoras en su moto para intentar hacerla más dócil y suave en su pilotaje.

Lorenzo, cuestionado ya incluso dentro de su propio equipo, tiene prácticamente una "fijación" a la hora de conseguir una victoria al manillar de la Ducati, con la que quiere ser igual de competitivo que con la Yamaha, y Le Mans es un trazado más que propicio para él puesto que siempre se le ha dado muy bien.

En su contra tiene que si bien él es el piloto más laureado de MotoGP en ese escenario, no es una de las pistas más propicias para las características de su moto, puesto que nunca ha ganado una moto de Borgo Panigale en el trazado francés en la "era MotoGP".

Andrea Dovizioso cuenta con su trayectoria del pasado año como mejor bagaje para un trazado en el que su mejor resultado con Ducati ha sido tercero en 2015, en tanto que en 2011 fue segundo, pero al manillar por entonces de una Repsol Honda.

Tras ellos, tras los pilotos de Ducati y de Repsol Honda, deberían estar los representantes de Suzuki, puesto que el italiano Andrea Iannone encadena dos podios consecutivos -tercero- y el español Alex Rins ha destacado en las últimas carreras por delante incluso de su compañero de equipo, pero las caídas le han impedido corroborar el excepcional rendimiento que ha conseguido mientras se mantuvo en pista.

Quienes parecen tenerlo más complicado son los pilotos de Yamaha, ya que ni Valentino Rossi ni Maverick Viñales se "sienten" a gusto con su moto y las evoluciones del fabricante de Iwata no parece que puedan estar disponibles antes de mitad de la temporada, por lo que de ser cierto este aspecto tanto el italiano como el español pasarán su particular calvario en Le Mans.

Y eso que Viñales es el último ganador en Le Mans, mientras que Rossi ha ganado en tres ocasiones aquí, aunque la última de ellas data de 2008.

Uno de los pilotos a tener en cuenta y que todavía busca su merecida primera victoria en MotoGP es el francés Johann Zarco, que suma ya cuatro segundos y un tercero desde que llegó a MotoGp pero el triunfo se le resiste y de llegar en Le Mans, desde luego, no habría un escenario más perfecto para ello.

Zarco acabó segundo el pasado año, tras Viñales, en el año de su debut en MotoGP, por lo que ahora, con un año más de experiencia y dos segundos en cuatro carreras, su progresión parece más que obvia y ello le da unas ciertas "prebendas" a la hora de aspirar a la que sería su primera victoria en la categoría y, además, en casa, como local.

Otro de los posibles aspirantes al podio y, quizás, a la victoria, debiera ser el británico Cal Crutchlow, que ya ganó en Argentina, quien dispone de la misma moto que Marc Márquez y Dani Pedrosa, y eso le da ya cierta ventaja tras ver como ha evolucionado esa mecánica en la presente campaña.

En lo que se refiere al resto de pilotos oficiales, Pol Espargaró espera poder dar un paso adelante con su KTM RC 16, la misma que pilotará a partir de 2019 Johann Zarco, mientras su hermano Aleix Espargaró quiere tener la fiabilidad necesaria de su Aprilia RS-GP, que se ha roto en dos ocasiones, para estar en las posiciones que se merece y que el cifra entre los mejores de la categoría, incluso en el podio.

Algo más atrás pero en los puntos, entre los diez mejores, quieren estar Tito rabat y su Ducati Desmosedici GP17, a la que se adapta mucho mejor que a la Honda, pero no sucede así en el caso de Álvaro Bautista, quien no termina de adaptarse a la misma aunque en Jerez llegó hasta el octavo puesto.