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Bangkok, 16 may (EFE).- El dirigente opositor malasio Anwar Ibrahim confirmó hoy, tras salir de la cárcel gracias al perdón real, que se tomará un tiempo antes de sustituir al veterano Mahathir Mohamad, de 92 años, como primer ministro de Malasia.

"Me voy a tomar un descanso para impartir una serie de conferencias en Harvard, Georgetown y en unos pocos países musulmanes", anunció Anwar en su primera rueda de prensa en Kuala Lumpur tras recobrar la libertad, según el diario local The Star.

Anwar llevaba en la cárcel desde 2015, cuando un tribunal superior anuló la sentencia absolutoria de una instancia inferior y le condenó a prisión por un delito de sodomía.

El condenado siempre ha defendido su inocencia y ha atribuido todo el procedimiento judicial a motivaciones políticas.

El líder opositor expresó en la rueda de prensa su apoyo pleno al Gobierno de Mahathir, en el que la esposa del primero, Wan Azizah Wan Ismail, desempeña el cargo de viceprimer ministra.

La liberación de Anwar se produce una semana después de que la coalición Pakatan Harapan (Pacto por la Esperanza), formada por cuatro partidos de la oposición, protagonizase una victoria histórica en las elecciones generales del 9 de mayo al derrotar al Barisan Nasional (Frente Nacional), la alianza de agrupaciones que gobernaba el país desde 1957.

Pakatan Harapan surgió en 2015 de un acuerdo del Partido de Acción Democrática (DAP), el Partido Justicialista Popular (Keakilan), de Anwar, y el Partido de la Confianza Nacional (PAN).

Se sumó en 2017 a la formación el Partido de los Indígenas Unidos de Malasia (Pribumi), constituido un año antes por Mahathir, primer ministro de Malasia entre 1981 y 2003.

Mahathir ha dicho estos días, mientras da forma a su Gobierno y acomete los cambios prometidos a los electores, que solo gobernará durante uno o dos años.

Para sustituirlo, Anwar deberá ganar antes un escaño parlamentario que podría ser el de su mujer, Wan Azizah, si esta dimite.

Entre las promesas electorales de Pakatan Harapan destacan limpiar la administración de corrupción, eliminar el impuesto a bienes y servicios que entró en vigor en 2015, subir el salario mínimo, reintroducir los subsidios para los segmentos de la sociedad más vulnerables y aplicar un sistema nacional de asistencia sanitaria.