Diario Vasco

Tokio, 16 may (EFE).- El Parlamento de Japón aprobó hoy una ley para promover la participación de mujeres en política y abordar así la baja representación femenina en el panorama nacional, que, sin embargo, no es vinculante ni penaliza a los infractores.

La nueva ley insta a las formaciones políticas a contar con un número similar de varones y mujeres en sus filas y a establecer objetivos numéricos paridad de género, entre otras medidas.

Sólo 97 de los 707 parlamentarios que conforman las dos Cámara del Parlamento nipón son mujeres, un 13,7 %, pese a que el Gobierno del primer ministro, Shinzo Abe, se ha propuesto que la representación femenina en las elecciones nacionales alcance el 30 % en 2020.

Japón se sitúa actualmente en el puesto 158 en representación femenina parlamentaria, por detrás de países como Birmania o Gambia, en la lista "Mujeres en los parlamentos nacionales" elaborada por la Unión Interparlamentaria (UIP) en Ginebra.

De los 19 ministros que conforman el Gabinete de Abe sólo dos son mujeres: la ministra del Interior, Seiko Noda, y la de Justicia, Yoko Kamikawa.

Noda se congratuló por la aprobación hoy de la legislación (que pese a no incluir sanciones por su incumplimiento generó gran debate para su promulgación), y en declaraciones a la prensa local dijo que espera que "ayude a generar un gran cambio en la política japonesa".

La titular nipona del Interior expuso que espera que la ley ayude a los votantes a comprender que "la política no es sólo trabajo de hombres" e instó a las mujeres que quieran ser candidatas en las elecciones a "levantarse con valentía" y participar.

Japón celebrará en 2019 elecciones regionales en abril y comicios para la Cámara Alta del Parlamento en julio.

El país asiático se sitúa en el puesto 114 (de 144) del ránking del Foro Económico Mundial que mide la paridad de género, y pese a que en 2017 la tasa de empleo femenino fue del 65 %, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) ha advertido de que las mujeres trabajan menos horas y en empleos peor pagados.