Diario Vasco

Viena, 16 may (EFE).- En medio de protestas de un grupo de activistas de Greenpeace en el centro de Viena, el Gobierno austríaco, formado por el partido popular ÖVP y el ultraderechista FPÖ, dio hoy su visto bueno a la ratificación parlamentaria del polémico acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA).

Poco antes del comienzo del consejo de ministros del Gobierno, unos 30 activistas de Greenpeace se encadenaron a la entrada principal de la Cancillería Federal en protesta contra el acuerdo y la prevista ratificación austríaca.

Tras la reunión ministerial, los activistas dieron por terminada su protesta, aunque anunciaron que seguirán con su campaña contra este acuerdo comercial, que en su opinión beneficia sobre todo a los grandes consorcios, en detrimento de los consumidores.

"Con CETA se decidirá un acuerdo que socava los estándares ambientales y de protección al consumidor, y pone en peligro las estructuras democráticas", dijo en un comunicado el portavoz de Greenpeace Herwig Schuster.

El grupo ambientalista acusa además al FPÖ del vicecanciller, Heinz Christian Strache, de haber incumplido una de sus principales promesas electorales, que era la de bloquear una ratificación de CETA.

El ministro de Infraestructuras y uno de los coordinadores de la coalición de gobierno, el ultraderechista Norbert Hofer, justificó hoy el cambio de opinión de su partido con que algunas dudas sobre estándares sociales y medioambientales de CETA fueron eliminadas en los dos últimos años.

La ratificación de CETA se producirá en las próximas semanas y cuenta con el apoyo parlamentario no solo del ÖVP y del FPÖ, que juntos disponen de 113 de 183 escaños, sino también del opositor partido liberal NEOS, que tiene 10 diputados.

Mientras tanto, el partido socialdemócrata SPÖ -que estaba a favor de CETA mientras gobernaba, hasta diciembre pasado- está ahora en contra del acuerdo.