Diario Vasco

Madrid, 16 may (EFE).- El dramaturgo navarro Alfredo Sanzol estrena mañana en el teatro Pavón Kamikaze de Madrid su última creación, "La valentía", una comedia para seis actores con estrategias para enfrentar miedos de todo tipo, fabricada como "un regalo para los que han sufrido las heridas que deja el progreso".

"He pensado mucho en el público. Esta obra es especialmente para todos aquellos que tienen una casa familiar delante de una autopista, una central nuclear o un vertedero, es decir, delante del progreso", enfatiza el autor, flamante Premio Nacional de Literatura Dramática 2017.

"La valentía" es una comedia "de puertas" -al estilo clásico americano de confundir al espectador para provocarle la risa- que relata las disputas de dos hermanas por una casa familiar que han recibido en herencia; un espacio lleno de recuerdos de su infancia pero con un inconveniente: tiene delante una autopista.

No es un dato menor, porque ese hecho figura en su propia biografía.

"Yo he pasado todos los veranos de mi infancia en una casa preciosa que está al norte de Burgos y en los años 80 le pusieron una autopista delante. Tenía pendiente hacerle un homenaje", ha explicado en rueda de prensa Sanzol, que acudió acompañado por los protagonistas de la obra, además del escenógrafo Fernando Sánchez Cabezudo.

Por eso, aclara el autor, "esta función es un regalo para quienes han sufrido las heridas del progreso. Y también tiene algo de venganza contra elementos como la autopista. La odio -admite- y esta obra es una manera de vengarme de ella y de su contaminación acústica".

Escrita para este teatro y estos actores, según ha desvelado Sanzol, todo comenzó "a partir de un título", un par de palabras que se decían en su anterior producción, "La ternura", y que fueron colonizando al autor hasta hacerlo estallar en un taller de teatro.

Así nació un primer borrador; tres parejas de hermanos, formadas por Jesús Barranco y Font García -los hermanos Espectro-; Francesco Carril y Natalia Huarte, los antepasados que parecen inquilinos en busca de una buena opción "airbnb", y las herederas, Inma Cuevas (Trini) y Estefanía de los Santos (Guada).

Y empezaron a improvisar, explica Sanzol, guiados por un ensayo sobre los miedos de José Antonio Marina.

Lo que salió, explica, es también "una comedia de fantasmas", aunque solo "en la parte superficial, porque realmente -detalla- habla de la valentía que necesitamos para aceptar al otro, y más: aceptar los miedos del otro".

Hay más "cosas" y más "miedos" en "La valentía", enumera Sanzol: Las que tienen que ver con entender y tolerar el miedo del otro; la valentía de aceptar que uno no tiene razón; o la de despojarse de lo innecesario.

Habla asimismo de relaciones entre hermanos y de "las herencias que recibimos o si hay que hacerse cargo de lo que se recibe. Hasta qué punto hay que ser fieles a un legado y de qué manera condicionan esas cosas nuestro proyecto de futuro", resume Sanzol.

Los actores, por su parte, aceptaron el reto de prestar sus propios miedos al autor; Barranco, uno de los hermanos que intentarán matar de miedo a la hermana díscola para que acepte vender, explica que su relación con el miedo es la temeridad, precisamente porque es muy miedoso.

"Es una justificación o una máscara, pero es lo que me permite hacer teatro", se desnuda el madrileño.

Cuevas, la hermana práctica y racional, destaca de la obra su análisis de "cómo nos relacionamos con nuestros hermanos, seres a los que amamos, a los que a veces somos torpes para expresarles ese amor".

Y Carril confiesa que, después de participar en el taller de Sanzol, entendió "el miedo que da despojarse de lo que sobra y quedarse, como actores, con la esencia de cada uno. Eso sí que da miedo", comenta el madrileño, que da vida a uno de los antepasados que construyeron la casa, un fantasma "defensor de los principios, de la tradición y de la importancia de que eso no se traicione".

Sánchez Cabezudo ha señalado, por su parte, que la casa es uno más del grupo, "un personaje que coge movimiento".

La obra se estrena mañana y estará en escena hasta el próximo 17 de junio.