Diario Vasco

Nairobi, 16 may (EFE).- Las organizaciones Human Rights Watch (HRW) y TRIAL International acusaron hoy al expresidente gambiano Yahya Jammeh de la muerte en julio de 2005 de más de 50 emigrantes de países de África Occidental como Ghana o Nigeria.

En un comunicado conjunto, HRW y TRIAL aseguraron que una unidad paramilitar controlada por el entonces presidente de Gambia ejecutó a esas personas.

Ambas organizaciones basan su acusación en entrevistas a más de 30 funcionarios gambianos, incluidos 11 directamente implicados en el incidente, y un superviviente como parte de una investigación acerca del suceso.

Los emigrantes (44 ghaneses y varios nigerianos, senegaleses, marfileños y togoleses) fueron detenidos en una playa de Banjul, capital de Gambia, mientras intentaban llegar a Europa, bajo sospecha de ser mercenarios que querían derrocar a Jammeh.

Los emigrantes fueron puestos en grupos a disposición de los "Junglers", una unidad paramilitar que cumplía órdenes directamente del entonces mandatario.

"Los emigrantes de África Occidental no fueron asesinados por elementos aislados, sino por una escuadra paramilitar de muerte que recibía órdenes del presidente Jammeh", afirmó el asesor legal de HRW, Reed Brody.

"Los subordinados de Jammeh destruyeron entonces pruebas clave para impedir a los investigadores internacionales conocer la verdad", agregó Brody.

Un informe de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) y la ONU -señala el comunicado- concluyó en 2009 que las muertes y desapariciones fueron llevadas a cabo por miembros corruptos de las fuerzas de seguridad gambianas, sin pruebas creíbles que demostraran que recibía órdenes de superiores.

"Las nuevas pruebas dejan claro que, sin embargo, esos responsables fueron los Junglers", subrayaron HRW y TRIAL.

Ambas organizaciones y varios grupos ghaneses de derechos humanos pidieron al Gobierno gambiano que investigue las nuevas evidencias y busque la eventual extradición de Jammeh a Ghana para ser procesado en ese país.

Jammeh, que gobernó Gambia durante 22 años marcados por numerosas acusaciones de abusos de derechos humanos, se exilió en Guinea Ecuatorial en enero de 2017.

El exmandatario dejó su país tras perder las elecciones presidenciales de diciembre de 2016, en las que se impuso el líder opositor Adama Barrow.