Diario Vasco

Yakarta, 17 abr (EFE).- Un tribunal de justicia indonesio invalidó hoy el embargo de un yate de lujo requerido por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en relación con un caso de corrupción del fondo estatal malasio 1MDB.

Las autoridades indonesias embargaron el Equanimity en la isla de Bali a finales de febrero en colaboración con el FBI estadounidense bajo la presunción de que suponía una evidencia de blanqueo de dinero.

Según documentos de la defensa a los que ha tenido acceso Efe, no hay base jurídica en la legislación nacional para afirmar que el yate fue utilizado para blanquear dinero u otros actos delictivos en Indonesia y, por lo tanto, el embargo es ilegal.

Los letrados indicaron además que no existe ninguna sentencia en firme contra el dueño de la embarcación, el financiero malasio Jho Low, y alegaron que el embargo debería haberse realizado a través del ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

El Equanimity, buscado por las autoridades estadounidenses, entró en aguas indonesia en noviembre de 2017.

La embarcación, de 91 metros de eslora y valorada en 250 millones de dólares (202 millones de euros), pertenece a Jho Low, una de las figuras clave en la investigación judicial estadounidense.

Además de Estados Unidos, otros cinco países, incluidos Suiza y Singapur, investigan los 3.500 millones de dólares (2.832 millones de euros) que los investigadores internacionales sospechan que fueron desviados por altos funcionarios malasios vinculados al 1MDB.

El primer ministro de Malasia, Najib Razak, creó este fondo de inversión estatal al poco de asumir el cargo, en 2009, y como titular de Finanzas lo presidía.

1MDB acumulaba una deuda de 42.000 millones de ringit (10.798 millones de dólares o 8.738 millones de euros) en 2014.

El escándalo del 1MDB estalló en 2015 cuando una investigación periodística reveló que unos 681 millones de dólares (551 millones de euros) de la compañía fueron desviados a cuentas bancarias personales de Najib.

Najib y 1MDB negaron haber cometido delito alguno y una investigación de la Fiscalía malasia exoneró al primero en enero de 2016.