Diario Vasco

Dacca, 17 abr (EFE).- La Policía de Bangladesh asegura que el número de crímenes registrados en los campos de refugiados es "insignificante", después de que en los últimos meses agencias de la ONU alertaran de posibles focos de delitos e informes de prensa denunciaran redes de tráfico de personas.

Desde el comienzo en agosto del éxodo masivo en el que casi 700.000 rohinyás llegaron a Bangladesh huyendo de la violencia en Birmania (Myanmar), se han registrado 204 delitos que involucran a miembros de esa comunidad, 16 de ellos asesinatos, explicó hoy a Efe el portavoz de la Policía de la provincia de Cox's Bazar, Afruzul Haq Tutul.

Los 16 asesinatos, en los que tanto las víctimas como los supuestos autores pertenecían a esta minoría musulmana, fueron cometidos en su mayor parte "por cuestiones personales, como que algunas personas que estaban enemistadas antes de llegar", precisó.

A modo de ejemplo, Tutul destacó un caso en el que un rohinyá asesinó al hombre que mató a su hermano al encontrarse con él en un campo de refugiados doce años después del suceso.

El Inspector General Adjunto de Policía de la región suroriental de Chittagong, SM Moniruzzaman, indicó a Efe que el número de crímenes "no es tan elevado", si se tiene en cuenta que en los campos hay más de un millón de refugiados, entre los nuevos llegados desde agosto y los que ya estaban instalados en el país.

"No creo que haya nada de lo que preocuparse o asustarse", zanjó Moniruzzaman.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y otras agencias de Naciones Unidas han denunciado en los últimos meses que los asentamientos se han convertido en objetivo de traficantes que buscan explotar a los refugiados.

Además, informes de prensa en Bangladesh y fuera del país han documentado casos de crímenes relacionados con rohinyás.

El éxodo de los miembros de esta minoría desde territorio birmano comenzó el pasado 25 de agosto, cuando el Ejército birmano lanzó una ofensiva contra este grupo en supuesta respuesta a una acción de un grupo insurgente rohinyá.

Sin embargo, el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU ha tildado de "genocidio" y de "limpieza étnica" la acción militar contra los rohinyás, esta última calificación ha sido compartida por algunos países como Estados Unidos.

Alrededor de 687.000 miembros de la comunidad rohinyá, una comunidad musulmana a la que Birmania no reconoce la nacionalidad y considera extranjera, han buscado amparo tras la frontera bangladesí, donde aún se encuentran en enormes campos de refugiados.