Diario Vasco

Rabat, 17 abr (EFE).- La francesa Claude Mangin Asfari, esposa del activista saharaui preso Naama Asfari, ha sido expulsada por cuarta vez de Marruecos, según informó hoy la organización saharaui pro derechos humanos CODESA en un comunicado.

La ONG indicó que Mangin llegó el lunes al aeropuerto de Salé, vecino de la capital Rabat, cuando siete agentes de los servicios de seguridad marroquíes le comunicaron que no podría entrar en el país, por lo que tuvo que tomar el mismo vuelo de vuelta al día siguiente al aeropuerto de París-Orly.

CODESA vinculó la prohibición de Mangin con su "activismo" para reivindicar la liberación de su marido y de los presos del llamado "grupo de Gdaim Izik".

Asfari es considerado el líder del "grupo de Gdaim Izik" que fue condenado en julio de 2017 a treinta años de cárcel por un tribunal de Salé por el asesinato de once agentes de seguridad marroquíes durante el desmantelamiento de un campamento en la localidad de Gdaim Izik, en las afueras de El Aaiún en 2010, que derivó en graves enfrentamientos entre independentistas y policías marroquíes.

Junto a Asfari otros 23 independentistas saharauis fueron condenados por el mismo tribunal a penas que oscilan entre ocho condenas a cadena perpetua, tres penas de 30 años, cinco de 25 años, tres de 20 años y la revisión de otras, en ausencia de los acusados, que boicotearon las sesiones desde el pasado mayo.

Los presos saharauis habían sido anteriormente condenados en 2013 por un tribunal militar a penas de entre 25 años y la perpetuidad; antes de que el Tribunal de Casación revocase las penas dictadas contra ellos por la corte militar y ordenase su repetición.

Asfari y sus compañeros fueron encontrados culpables de homicidio y formación de banda armada, entre otros delitos, aunque los observadores en el juicio denunciaron la falta de pruebas y dijeron que sus condenas se habían basado en confesiones policiales obtenidas bajo malos tratos o tortura.