Diario Vasco

Barcelona, 17 abr (EFE).- El juez que investiga el uso de prótesis caducadas y en mal estado de Traiber en hospitales catalanes ha archivado la causa a 37 médicos y 10 de empleados de la empresa, con lo que siguen imputados una decena de cirujanos y tres directivos de la compañía.

En su auto, el titular del juzgado de instrucción número 3 de Reus (Tarragona) acuerda el archivo provisional de la causa a los 37 médicos cuyos nombres figuraban en las fichas comerciales de Traiber, al entender que no hay indicios de que cobraran comisiones ilegales de la compañía ni que llegaran a colocar las prótesis defectuosas.

En el llamado "caso Innova", el juez investiga una presunta trama de corrupción para que médicos de hospitales catalanes colocaran prótesis en mal estado de Traiber, a cambio de una comisión, así como supuestas presiones de miembros del equipo de gobierno de Reus, de CiU, para que las comprara el Hospital de Sant Joan del municipio.

El juez ha tomado declaración como investigados a 47 cirujanos cuyos nombres fueron hallados en documentación incautada en Traiber, pero, tras escuchar sus explicaciones, ha concluido que figuraban en las fichas de la fabricante de prótesis porque ésta tenía la intención de contactar con ellos y "tal vez ofrecerles comisiones" por colocar las piezas defectuosas.

En opinión del instructor, "es lógico pensar que los responsables de Traiber intentaban poner en marcha una estrategia comercial agresiva (muchas veces con apariencia delictiva) al final de su vida empresarial", dado que "la realidad del mercado la había situado como una empresa obsoleta y sin relevancia en el circuito ortopédico".

Asimismo, el juez ha archivado también la causa para una decena de empleados de Traiber -técnicos, operarios, secretarias, ingenieros y una directora comercial-, al concluir que ninguno de ellos tenía "capacidad real en la toma de decisiones en la empresa" y por la falta de indicios de que conociesen "la dinámica delictiva" que había puesto en marcha la compañía para "falsificar etiquetas y redistribuir prótesis en mal estado".

Por el contrario, la causa se mantiene abierta contra tres responsables de la compañía, entre ellos dos coordinadores técnicos y un secretario de dirección, así como contra una decena de médicos sobre los que siguen "vigentes" los indicios que presuntamente los relacionan con la trama corrupta.

En su auto, el juez arremete contra los escritos que las defensas de algunos de los médicos imputados le dirigieron para pedirle que archivara la causa contra ellos, en base a su "prestigio" profesional.

"Un juez nunca debe tomar tales decisiones basándose en conceptos tan etéreos (y de tan poca justicia material) como el prestigio de un investigado, porque todos y cada uno de los investigados que pasan por el juzgado (y por todos los del territorio nacional) tienen el mismo prestigio", proclama el magistrado.

Respecto a las críticas de las defensas por el tiempo en que la causa ha estado paralizada, el juez lamenta que "el macro-proceso Innova ha venido definiendo la realidad" de su juzgado e "hipotecado su normal funcionamiento".

En ese sentido, recuerda el magistrado que desde febrero de 2017 carece de refuerzo, "ante la escasez recalcitrante de recursos por la administración de justicia", y se queja de que, además de la causa de Innova, tiene entre manos otras 545 diligencias en trámite, así como 89 juicios de delitos leves.