Diario Vasco

Barcelona, 17 abr (EFE).- La colección de arte gótico del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) se convierte en novela gráfica de la mano del dibujante Sagar y el escritor y periodista Jorge Carrión.

Bajo el título "Gótico" (Norma), esta novela gráfica ofrece la visión personal de los autores sobre el museo, que entendían el MNAC como "una gran máquina de ordenar".

Las salas de arte gótico del MNAC reúnen más de 250 obras, retablos, tablas y esculturas que reflejan el arte de la Baja Edad Media.

Las pinturas murales de la conquista de Mallorca, los retablos de Jaume Serra, Jaume Huguet o Bartolomé Bermejo alimentan la imaginación de los creadores de esta historia gráfica, que reflexionan sobre las emociones que provocan las obras medievales en los espectadores del siglo XXI, emociones tan universales como el amor o el horror, que se puede entender perfectamente desde nuestra sensibilidad contemporánea.

El director del MNAC, Pepe Serra, ha asegurado que "el cómic no es un arte menor y permite dar respuesta a la pregunta de qué es el arte del 1400 hoy en día".

Serra ha anunciado que este primer cómic podría formar parte de "algo más grande", pues "el cómic permite un ritmo de trabajo más tranquilo que una exposición, y al final queda un libro que perdura".

Para Norma Editorial, este libro supone "un paso más en su reto de traspasar las barreras que encorsetan el mundo del cómic, ya que el lenguaje gráfico se encuentra en plena expansión creativa".

Jorge Carrión ha explicado hoy en la presentación que este ensayo gráfico es la continuación de "Los vagabundos de la chatarra", una investigación periodística en viñetas sobre el impacto de la crisis económica en Barcelona a partir de sus chatarreros.

Carrión ha confesado que les interesó la propuesta del MNAC porque "el arte gótico tiene un mecanismo narrativo fundamental, que es el retablo, que divide el espacio pictórico en tablas, lo más parecido a las viñetas; y además porque las salas góticas están llenas de monstruos y criaturas, que se parecen mucho a las que aparecen en el manga, en el anime o en la Guerra de las Galaxias".

No es extraño, por tanto, que Darth Vadder o Frankenstein aparezcan en ese imaginario gótico.

Para Carrión, el cómic es "un arte que se adelanta al mundo digital, pues Instagram o Facebook se basan también en la viñeta".

El dibujante aragonés Sagar, afincado en Barcelona desde 1996, ha dicho que le interesaba "mostrar algo viejo como el gótico con una tipología contemporánea, modernizando lo que se hizo hace cinco o seis siglos", en la línea de lo que actualmente se denomina "cómic expandido o híbrido, que recoge lenguajes diferentes".

Los dos creadores comenzaron buscando los colores predominantes de cada ámbito de la colección, para intentar captarlos a través de la acuarela, lo que les permitió dividir el futuro libro en cuatro capítulos.

Al renunciar al periodismo renunciaron a la narración y a los personajes y el libro se convirtió, según Carrión, en un "ensayo creativo" en el que tuvieran cabida "poesía, fotografía, el diálogo con el anacronismo".

En una especie de recreación del edificio del "13, rue del Percebe", Sagar y Carrión crean enlaces directos entre el arte gótico y los iconos y las tecnologías de nuestra época".