Diario Vasco

Riad, 17 abr (EFE).- La capital de Arabia Saudí, Riad, acogerá mañana la inauguración de la primera proyección de una película en una sala de cine después de más de tres décadas de suspensión por la imposición de severas restricciones en el reino.

El centro del Rey Abdalá al Mali, en Riad, ha sido el elegido para la ceremonia de apertura del primer cine, a la que asistirán numerosas personalidades de la industria cinematográfica y cultural.

Está previsto que se proyecte la película "Black Panther", la cinta de superhéroes de Marvel, y el precio de las entradas será desde los 50 riales (10,7 euros), según la decisión del la compañía AMC Entertainment.

En "Black Panther", T'Challa (Chadwick Boseman), tras la muerte de su padre -el rey de la ficticia Wakanda- regresa a su hogar, una nación africana aislada del mundo pero con un tremendo potencial tecnológico.

La proveedora AMC firmó el pasado 12 de diciembre un memorando de entendimiento con el Fondo de Inversiones Públicas en Arabia Saudí para explorar formas de proyectar y distribuir el contenido cinematográfico.

La proyección de la película será en una sala de 620 asientos, aunque el Ministerio de Cultura e Información saudí no ha anunciado más detalles sobre la inauguración ni la venta de entradas.

Se desconoce si hombres y mujeres se juntarán en la misma sala, ya que en el reino saudí rigen normas de comportamiento muy estrictas y en los espacios públicos se exige la separación de sexos.

El Gobierno saudí prevé que el sector del cine pueda contribuir con 90.000 millones de riales (19.000 millones de euros) al PIB y que pueda crear 30.000 puestos de trabajo permanentes y más de 130.000 temporales para el año 2030.

Las salas de cine fueron cerradas en Arabia Saudí en los años ochenta tras el endurecimiento de las normas y la imposición de severas restricciones a las libertades individuales, la cultura, el ocio y todas las manifestaciones artísticas.

La decisión de las autoridades saudíes de dar licencias para abrir salas de cine se produce en el marco de la política de "apertura" adoptada por el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, desde que accedió al cargo, en junio de 2017.