Diario Vasco

Bilbao, 16 abr (EFE).- Jorge Mateos Prado, juzgado estos días en Bilbao por la muerte de su exmujer, Leyre Rodríguez, en agosto de 2015, ha sido considerado culpable por parte del jurado popular.

En un veredicto leído esta tarde en la Audiencia vizcaína, el jurado ha considerado por unanimidad que el acusado mató "de forma intencionada" a Leyre en unas condiciones que "impedían a la víctima toda posibilidad de defensa".

El jurado ha estimado que los hechos estaban relacionados con la "condición de mujer" de la víctima y ha apreciado "inexistencia de arrepentimiento" en el acusado.

El fiscal ha mantenido su petición de una pena de 23 años de prisión, que la acusación particular eleva a 30 años, mientras la defensa ha pedido la aplicación de la pena en su "grado mínimo".

El jurado ha considerado probado que el 7 de agosto de 2015, sobre las 21.30 horas, Jorge Mateos acudió al domicilio de su exmujer, con la que tenía dos hijos -de 2 y 6 años en ese momento- "con intención de acabar con la vida de Leyre".

"De forma sorpresiva", según el jurado, el hombre le tapó a Leyre la boca y la nariz fuertemente con las manos y la llevó al baño de la casa, "golpeándola un mínimo de seis veces en la cabeza con el escalón de la bañera", lo que dejó a la víctima aturdida o inconsciente.

Después, el hombre llevó a la mujer hasta el pasillo de la casa y la dejó sobre la alfombra, hasta que, al cabo de tres horas, la bajó en brazos por las escaleras del inmueble hasta su vehículo, que tenía aparcado junto al portal, e introdujo a Leyre en el maletero, "aún con vida".

Jorge Mateos condujo el coche hasta la carretera BI3723, en el barrio bilbaíno de La Peña, donde sacó a Leyre del maletero y la dejó sobre la carretera, con la intención de "simular un accidente".

Para "acabar con la vida" de su exesposa, Jorge Mateos arrolló el cuerpo de Leyre primero marcha atrás y luego hacia adelante, pasando así por encima en dos ocasiones y "causándole definitivamente la muerte".

Para el jurado, la forma en que Jorge Mateos pasó con el vehículo sobre el cuerpo de Leyre fue una conducta "tendente a asegurarse la muerte de la víctima".

El jurado indica que el acusado no se cercioró de si Leyre estaba viva o muerta tras los golpes que le causó en el baño, ni tras permanecer varias horas en el maletero del coche.

Además, el jurado popular ha considerado que los hechos están relacionados con la "condición de mujer" de Leyre, como se puso de manifiesto en el juicio con testimonios que describían una "relación tóxica y de dominio por parte del acusado".

El jurado ha estimado que la ruptura de la relación con Leyre no produjo en el acusado "fuerte desazón y arrebato" que le impidiesen controlar sus impulsos.

En el veredicto se pone de relieve también que el acusado "no ha colaborado con las autoridades aportando datos de interés para la investigación policial", "no ha confesado un relato real de los hechos" y no se ha arrepentido de haber dado muerte a Leyre.

Para el jurado, el hecho de que el acusado haya donado a sus hijos la mitad de la vivienda de la que era propietario y que continúe pagando la hipoteca, así como que haya consignado 16.000 euros en el juzgado para hacer frente a sus responsabilidades, "no ha disminuido en nada los efectos de los daños causados".

El jurado cree que con dicho dinero no se compensa "a unos niños con toda la vida por delante sin su madre".

Tras el veredicto del jurado, la juez del caso deberá ahora dictar sentencia.