Diario Vasco

París, 16 abr (EFE).- El Gobierno francés aclaró hoy que los bombardeos selectivos sobre instalaciones químicas en Siria durante la madrugada del pasado sábado "no son preludio de una guerra", aunque avisó de que seguirá siendo intransigente ante el uso de armas químicas por parte del régimen de Bachar Al Assad.

El ataque "ha sido cuidadosamente proporcionado a objetivos circunscritos al programa químico, llevado a cabo de forma selectiva para evitar daños a los civiles y diseñada para evitar toda escalada" de violencia, aseveró el primer ministro, Édouard Philippe, durante una comparecencia en la Asamblea francesa sobre la intervención francesa en Siria.

El jefe del Ejecutivo se pronunció un día después del presidente francés, Emmanuel Macron, quien defendió este domingo el ataque en Siria porque ser "indispensable para recuperar la credibilidad de la comunidad internacional".

En la línea de Macron, Philippe criticó los numerosos impedimentos rusos en el Consejo de Seguridad de la ONU acerca de Siria y recordó que Moscú ha vetado hasta en seis ocasiones las resoluciones acerca del uso de armas químicas de Al Assad, el último la semana pasada.

"No hemos entrado en guerra contra Siria o contra el régimen de Bachar al Asad (...) pero ninguna solución política se logrará si se deja impune el uso de armas químicas", condenó el gobernante.

Philippe evocó que la utilización de ese tipo de armamento es "una línea roja" puesta por Macron desde que asumió el poder hace un año y avisó que "la línea política" francesa acerca de este tema "es clara y no cambiará".

No obstante, el primer ministro hizo apeló al "multilateralismo", que incluya a la propia Rusia de Vladimir Putin, aliada de Al Asad, y a potencias regionales como Arabia Saudí.