Diario Vasco

Valencia, 16 abr (EFE).- La Fiscalía de Valencia pide 15 años de prisión para un hombre acusado de un delito continuado de acoso y otro de asesinato en grado de tentativa sobre su expareja, a la que causó lesiones cerebrales muy graves que le han provocado una incapacidad permanente.

En su escrito de acusación, la Fiscalía pide también indemnizaciones de 28.000 euros por los días de hospitalización (384 días) y 312.000 euros por las secuelas (deterioro de las funciones cerebrales superiores integradas, tetraparesia leve, paresia de nervio facial derecho y cicatrices), que le provocaron una incapacidad permanente absoluta para todo tipo de trabajo y dependencia de una tercera persona.

A ello se suma la petición de otros 400.000 euros por la incapacidad permanente absoluta y 150.000 para sus familiares, así como 100.000 euros para la adecuación de la vivienda y 29.000 euros a cada progenitor por los daños morales causados.

El acusado, que ya fue condenado en 2014 por dos delitos de maltrato y uno de amenazas en el ámbito familiar a trabajos en beneficio de la comunidad y alejamiento de la que había sido su esposa, será juzgado por la Sección Primera de la Audiencia de Valencia, desde hoy hasta el jueves 20 de abril.

Los hechos ocurrieron el 1 de septiembre de 2015 sobre las 11 horas cuando el procesado se dirigió al domicilio de la mujer para recogerla y, una vez en la calle, discutieron y el hombre la empujó contra la pared, la cogió del codo y se la llevó andando hasta que ella se zafó sentándose en la acera.

Posteriormente volvieron al domicilio de ella, donde continuaron discutiendo, y él, "guiado con el ánimo de acabar con la vida de ella", la cogió del cuello intentando estrangularla con un cable de televisión, y después le propinó un fuerte golpe en la cabeza contra el travesaño de una silla del comedor, con el que la mujer quedó tendida en el suelo inconsciente.

Entonces la arrastró hasta el centro del comedor, la cambió de ropa ya que estaba manchada de sangre, y la vistió. Después se marchó del lugar.

Una vecina que había oído gritos y golpes avisó a la Policía, que entró en el domicilio y la encontró en un gran charco de sangre, convulsionando, por lo que llamó a los servicios sanitarios que la trasladaron al hospital La Fe donde ingresó en estado de coma.

La mujer sufrió unas lesiones muy graves que pusieron en riesgo su vida: un traumatismo craneoencefálico severo con fractura compleja de la base del cráneo, contusión pulmonar izquierda y excoriaciones en cervicales.

El 9 de noviembre de 2015 se autorizó su traslado al hospital Valencia al Mar en situación neurológica compatible con un estado de mínima consciencia.