Diario Vasco

Luxemburgo, 16 abr (EFE).- La ministra española de Agricultura y Pesca, Isabel García Tejerina, pidió hoy que el plan de pesca para el Atlántico propuesto por la Comisión Europea (CE) respete las especificidades entre las zonas sur y norte y urgió al Ejecutivo comunitario a trabajar para establecerlo lo antes posible.

"Urgimos a la CE a que se apruebe este plan plurianual lo antes posible y que se consideren las especificidades. El plan debe contar con dos partes bien diferenciadas para que cada zona tenga una regulación que se adapte a sus características", dijo la ministra a su llegada al Consejo de Pesca celebrado hoy en Luxemburgo.

Uno de puntos de mayor interés para España de este encuentro fue la presentación por parte de la CE de su propuesta de regulación para la pesca en una zona clave para la flota española, ya que es donde se concentra la mayor parte de su actividad.

La proposición pretende, según el Ejecutivo comunitario, establecer un plan para todas las especies y simplificar las normativas actuales.

Actualmente, la captura en aguas occidentales está regulada por cinco planes separados y basados en la pesca de una única especie.

Con esta propuesta, la CE desea reducirlas en un único plan plurianual europeo.

La ministra incidió durante su intervención en el debate con sus colegas europeos en la necesidad de que este plan, que cubrirá zonas pesqueras de hasta siete Estados miembros, incluya cláusulas de regionalización que respeten las "notables diferencias" entre las aguas del sur y las del norte.

"En un primer momento no consideramos adecuado que dos zonas de pesca tan diferentes como la noroccidental y suroccidental fueran incluidas en un mismo plan (...) Pero para que no se demore su aprobación, hemos decidido adoptar una posición pragmática y apoyarla", afirmó.

España decidió apoyar la iniciativa porque la ausencia de este plan, según la ministra, "perjudica" al país en las negociaciones de las cuotas de pesca "todos los meses de diciembre".

La ministra explicó que existen "diferencias importantes" entre las aguas suroccidentales y noroccidentales, tales como el porte de los barcos, el "dimensionamiento de las flotas por número de unidades" o el "propio desarrollo de la actividad pesquera".

Esta posición fue también defendida por la representación del Gobierno portugués, quien celebró la proposición de la CE aunque defendió que éste debe tener un enfoque regional.

El resto de países afectados por el futuro protocolo -Holanda, Bélgica, Reino Unido, Francia e Irlanda- también mostraron su satisfacción con la primera propuesta y aseguraron que es un buen punto de partida para comenzar las negociaciones.

Por su parte, el ministro de agricultura búlgaro, Rumen Porodzanov, dijo en representación de la presidencia búlgara del Consejo que el plan propuesto debe seguir la senda de otros planes pesqueros ya aprobados por la UE y afirmó que es "pronto" para asegurar que las peticiones de España serán tenidas en cuenta ya que las negociaciones "acaban de empezar".

Fuentes diplomáticas reconocieron la dificultad de que el plan se apruebe antes del fin de la actual legislatura de la Comisión Europea, que concluye en 2019, aunque aseguraron que España hará todo lo posible para lograrlo.

Por otro lado, España introdujo un punto en la reunión en el que alertó de los peligros de no flexibilizar la normativa europea que prohibirá los descartes (capturas no deseadas de peces que después, muertos, son arrojados al mar) en todos los caladeros a partir del 1 de enero de 2019.

La obligación de desembarcar todas las capturas fue una de las principales novedades recogidas en la reforma de la Política Pesquera Común (PPC) de 2014 y aunque empezó a aplicarse en 2015, en 2019 se extenderá a todos los caladeros.

Varios países, entre ellos España, han pedido medidas para flexibilizar su aplicación para evitar que, según aseguran, algunas actividades pesqueras queden paralizadas.

"Es una enorme preocupación de España a la que se han unido otros países (...) Quedan pocos meses para llegar al 1 de enero de 2019 con una respuesta de la CE que sea suficiente para no paralizar la actividad pesquera en muchos países de la UE", alertó Tejerina.

Sin embargo, fuentes comunitarias dijeron a Efe que la CE está "completamente en desacuerdo" con estas posiciones y que emplaza a los Estados miembros a trabajar para aplicar la futura medida. EFE