Diario Vasco

Bilbao, 16 abr (EFE).- La Audiencia Provincial de Bizkaia ha condenado a dos años de prisión a un hombre que arrojó en una oficina del servicio vasco de empleo (Lanbide) en Bilbao una garrafa de cinco litros de gasolina, a la que no pudo prender fuego porque fue interceptado por un vigilante de seguridad.

Según la sentencia, el condenado acudió el 23 de mayo de 2014 a la oficina de Lanbide, ubicada en la calle Jaén de Bilbao, donde manifestó al funcionario que le atendió: "Soy mayor de 45 años, no cobro nada y vete llamando a tus compañeros porque voy a arrojar gasolina".

A continuación, siendo consciente del riesgo potencial para las personas que se encontraban en la oficina, sacó una garrafa de cinco litros de gasolina que portaba en una bolsa de lona y derramó el combustible en una sala donde se encontraban seis trabajadores del servicio de empleo y en un pasillo.

Al mismo tiempo, mientras portaba un mechero en una mano, gritaba a los presentes: "Salid que voy a quemar la oficina".

El condenado no logró su propósito porque el vigilante de seguridad del centro le arrebató la garrafa de la mano y le sujetó para que no encendiera el mechero, a pesar de que lo intentó en varias ocasiones.

Los dos agentes de la Ertzaintza que acudieron a la oficina tuvieron que emplear la fuerza para reducirle, ya que no atendió sus indicaciones para que soltara el mechero, según consta en la sentencia.