Diario Vasco

Redacción deportes, 15 abr (EFE).- El Sporting de Gijón y el Rayo Vallecano dieron un nuevo paso hacia el ascenso tras solventar con sendos triunfos una difícil jornada, en la que los asturianos se impusieron por 0-1 al Valladolid y los madrileños derrotaron por 2-1 al Zaragoza.

Sporting y Rayo, que ocupan las dos primeras plazas de la clasificación igualados a puntos, aumentaron a cinco unidades su ventaja sobre el Huesca, que marca la divisoria entre el ascenso directo y la promoción, en espera del duelo que los oscenses disputarán este lunes con el Barcelona B.

Una renta que sitúa a sportinguistas y rayistas como los máximos favoritos para alzarse con las dos plazas de ascenso directo a falta de siete jornadas para la conclusión de un campeonato.

El Sporting encadenó ocho victorias consecutivas al superar por 0-1 a un Valladolid al que de nada le sirvió el cambio de entrenador.

Todas las ilusiones que había generado la llegada al banquillo "pucelano" de Sergio González en sustitución del destituido Luis César Sampedro se vieron truncadas a los tres minutos de juego, el tiempo que necesitó el Sporting en adelantarse en el marcador.

Una fulgurante acción por la banda derecha de Nano Mesa, el sustituto del lesionado Michael Santos, que culminó Rubén García con un preciso remate, trastocó los planes del nuevo preparador vallisoletano, que de partida se vio atrapado en el partido que mejor convenía a los visitantes.

Y es que si por algo ha destacado el Sporting, que no pierde desde el pasado 4 de febrero, en este tramo final del curso es por su solidez defensiva, como reflejan los dos tantos que los de Rubén Baraja han encajado en las diez últimas jornadas ligueras.

El Valladolid apenas pudo crear claras ocasiones de gol y cuando lo logró, como en un remate de Mata a diez minutos para el final, el conjunto "pucelano" se encontró con un excepcional Diego Mariño, que aseguró el triunfo sportinguista.

Una victoria a la que respondió el Rayo Vallecano con un convincente triunfo (2-1) sobre el Zaragoza, que sucumbió ante la voracidad ofensiva de un Raúl de Tomás, empeñado en devolver al conjunto madrileño a Primera.

De Tomás, que sumó su quinto gol en las cinco últimas jornadas, resquebrajó a los 62 minutos la sólida imagen que el Zaragoza había mostrado en la primera mitad con un soberbio zapatazo desde fuera del área que supuso el 1-0 para el equipo local.

Un gol que abrió el camino de la victoria para un Rayo Vallecano que se adueñó por completo del partido con el gol del argentino Óscar Trejo, que no desaprovechó un fallo del defensa Mikel Gozález para establecer seis minutos más tarde el 2-0.

El Zaragoza no pareció nunca capaz de dar la vuelta a la situación, pese al postrero tanto del georgiano Giorgi Papunashvili, que, con la involuntaria colaboración del meta rayista Alberto García, firmó en el 89 el definitivo 2-1.

Un resultado que relegó al conjunto aragonés de los puestos de promoción de ascenso en beneficio del Oviedo, que se aupó hasta la sexta plaza, tras imponerse este domingo por 1-0 al Gimnàstic de Tarragona con un gol a los 36 minutos de Saúl Berjón.

De la zona de promoción volvieron a alejarse tanto el Granada como el Osasuna, que no fueron capaces de pasar del empate ante el Sevilla Atlético (0-0) y el Córdoba (1-1), dos rivales que pelean por mantener la categoría.

El Granada, que tan sólo ha sumado un triunfo desde que Pedro Morilla sustituyó hace cuatro jornadas a José Luis Oltra en el banquillo, no pudo superar a un colista, en un gris encuentro sin apenas claras ocasiones de gol.

Tampoco pudo vencer Osasuna, que una vez más volvió a fallar ante su afición al igualar 1-1 con el Córdoba, en un duelo en el que lo único positivo para los navarros fue el golazo de Borja Lasso, que evitó el triunfo visitante con un excepcional zurdazo desde fuera del área.

Escaso botín para un Osasuna que arrancó la temporada como uno de los máximos favoritos al ascenso y que a falta de siete jornadas se encuentra en la décima plaza, a cuatro puntos de los puestos de promoción.

Mucho más modesta era la meta del Albacete, que dio un nuevo paso hacia el objetivo de la salvación al empatar 1-1 en el campo del Almería, en un choque en el que los manchegos dominaron el tanteador hasta que restaban cuatro minutos para la conclusión.