Diario Vasco

Madrid, 14 mar (EFE).- El lehendakari vasco, Íñigo Urkullu, ha asegurado hoy que el Gobierno del País Vasco quiere desbloquear el debate sobre la soberanía a través de la bilateralidad con el Estado de manera que el marco legal, o su interpretación, pueda "adaptarse" a la realidad social en la que se debe aplicar.

En su discurso ante el Foro 'Puente Aéreo' en Madrid, Urkullu ha explicado que se trata de trasladar el modelo de concierto económico a un nuevo "concierto político" y, en este sentido, ha asegurado que el modelo de autogobierno que propone se basa en el "reconocimiento mutuo" con el Estado y la "bilateralidad con garantías".

Por eso, ha reclamado una Convención constitucional para abordar las controversias que puedan surgir en relación a la soberanía y la convivencia, siempre mediante los procedimientos de "la democracia y el derecho".

Urkullu ha desgranado estos planteamientos ante empresarios de Madrid y Barcelona, como el presidente de Vocento, Santiago Bergareche; el de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda; el de Repsol, Antoni Brufau; o el de Abertis, Salvador Alemany; entre otros asistentes al acto.

"Sabemos que la confianza genera confianza", ha apuntado, y ha insistido en que el País Vasco ofrece "estabilidad y seguridad jurídica" en un entorno que es competitivo, por lo que es un "buen lugar para invertir".

Según ha manifestado el País Vasco mira "a un nuevo futuro político" que se base en la profundización y actualización del autogobierno desde el acuerdo, la reformulación del modelo de Estado para asumir la realidad plurinacional y orientar una relación "de carácter confederal" y una adecuación a una nueva realidad europea.

En este sentido, ha afirmado que es Euskadi es un país consciente de la necesidad de "dialogar, acordar y colaborar" y ha destacado que, aparte de realizar inversión en estabilidad y haber aprobado los presupuestos, cumple con los requisitos financieros y va a mantener "una gestión seria, responsable y rigurosa".

Durante su intervención, Urkullu también se ha defendido el concierto económico vasco que "goza de pleno respaldo legal" y lo ha situado como "modelo de referencia" para la financiación autonómica en el Estado, ya que promueve la competencia tributaria, el riesgo unilateral, la disciplina presupuestaria, y la corresponsabilidad fiscal.