Diario Vasco

Bangkok, 14 mar (EFE).- Equipos de rescate intentan hacer llegar hoy la ayuda a zonas de Papúa Nueva Guinea que quedaron aisladas tras el terremoto de magnitud 7,5 de hace dos semanas, que causó más de un centenar de muertos y numerosos daños en infraestructuras.

La delegada del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Papúa, Frances Devlin, dijo a Efe por teléfono que muchas de las zonas afectadas son solo accesibles con helicóptero, lo que impide obtener una idea precisa del alcance de los daños.

Según Devlin, el terremoto ha dañado las fuentes de agua de comunidades que ahora dependen de los ríos para abastecerse, y precisó que muchas zonas de cultivo quedaron sepultadas por aludes de tierra o han sido abandonadas.

"Lo que hemos visto es que mucha gente ha abandonado sus casas por miedo a tantas réplicas tras el terremoto mayor", dijo Devlin.

"Después de los terremotos mucha gente se ha desplazado al llano, lejos de las montañas y de los corrimientos de tierra", explicó la delegada de CICR.

"Estas zonas se han convertido en algunos casos en pequeños campos de desplazados. Algunos tienen refugio, otros no", añadió.

Devlin indicó que su organización repartió paquetes básicos de ayuda con mantas, toldos, cubos y colchones en el distrito de Nipa, en Southern Highlands, y preveía dar otros al gobierno provincial de Hela para que los haga llegar a las zonas a las que tenga acceso.

Las provincias de Hela y Southern Highlands (Cordillera Meridional) son las más golpeadas por el seísmo del pasado 25 de febrero, que ha sido seguido por unas 130 réplicas de magnitud mayor a 4,5, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Las sacudidas incluyeron dos de magnitud 6,7 y 6,3 en las poblaciones de Mendi y Porguera y provocaron corrimientos de tierra.

"Estamos empezando a llegar a muchas comunidades remotas y confirmando los desastres que han ocurrido y repartiendo medicinas y comida a estas comunidades", dijo el primer ministro papuano, Peter O'Neill, recogió hoy el diario papú Post Courier.

El jefe de la policía de Southern Higlands, Joseph Tondo, dijo a Radio New Zealand que carreteras, puentes, escuelas, hospitales y centros rurales de salud han sido "severamente dañados" en toda la provincia.

Las autoridades papuanas sitúan el balance provisional de muertos en 110, cifra que se prevé que aumente a medida de que los equipos de emergencia alcancen las zonas de más difícil acceso donde también intentan hacer llegar ayuda organizaciones internacionales.

El gobierno papuano ha destinado 105 millones de kina (unos 32 millones de dólares) en hacer llegar ayuda a los damnificados.

La semana pasada Papúa pidió a Australia un estudio independiente sobre las causas de los terremotos ante las sospechas de autoridades locales que los vinculan a proyectos de explotación de gas y petróleo en la región.

Los terremotos son comunes en Papúa Nueva Guinea, que se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, un punto de acceso para la actividad sísmica debido a la fricción entre las placas tectónicas.