Diario Vasco

Madrid, 14 mar (EFECOM).- Los representantes de algunas de las principales aseguradoras del mercado español apostaron hoy por sacar el máximo partido de los distintos canales de venta de los que disponen y por el valor añadido del asesoramiento especializado para afronta los retos que traerá la cada vez mayor longevidad de los clientes.

En una mesa redonda en el marco del VIII Encuentro del Sector Asegurador organizado por la escuela de negocios IESE con la colaboración de EY, los aseguradores insistieron en pedir a los españoles que empiecen a ahorrar de forma sistemática lo antes posible para complementar su futura pensión pública.

También llamaron la atención sobre productos como la hipoteca inversa, que pueden ser una buena idea para algunos clientes, aunque requieren un marco jurídico más completo, ya que entre otras cosas, el valor que uno piensa que tiene su casa y el que se estipula para esos contratos a largo plazo puede diferir mucho y causar problemas.

En cualquier caso, la creciente longevidad de la población tiene algunas consecuencias como el encarecimiento de los productos aseguradores que ofrecen rentas vitalicias, por lo que las compañías deben ofrecer productos combinados con otros más relacionados con coberturas de dependencia o del ámbito sanitario.

Según explicó el consejero delegado de Mapfre Vida, Juan Fernández Palacios, también hay que tener en cuenta que el encarecimiento de esos productos, derivado del hecho de que la gente vive más y cobra sus rentas vitalicias durante más tiempo, puede excluir de ese mercado a una parte de la población.

Para el consejero delegado de VidaCaixa, Tomás Muniesa, también ocurre que las compañías tienen que buscar negocio "avivando" su inventiva, y puso como ejemplo que en EEUU ya existen productos más baratos para gente de "mal vivir" como fumadores o bebedores, que se supone que van a vivir menos.

En cualquier caso, lo cierto es que en el escenario actual de bajos tipos de interés, quien quiera obtener rentabilidad tiene que asumir más riesgos y también aceptar que para vivir, tendrá que consumir una parte de su ahorro sin capitalizar, es decir, volver a la hucha.

Para el director general de Caser, Ignacio Eyries, el cambio de la pirámide demográfica es "dramático", pues en España hemos pasado de los más de 700.000 niños nacidos a mitad de los años 70 a los 300.000 del año pasado, cada vez menos gente para trabajar y sostener las pensiones públicas.