Diario Vasco

Barcelona, 14 mar (EFE).- El diputado de la CUP Carles Riera ha elevado hoy el nivel de exigencia de su formación de cara a las negociaciones con JxCat y ERC y ha considerado que el proceso constituyente debería culminar con un referéndum "vinculante" que debería tener una fecha concreta.

En declaraciones a RAC1, Carles Riera ha indicado que la CUP no ha entrado ni desea entrar en un debate sobre los nombres de candidatos a la investidura del presidente de la Generalitat, por lo que no cuestiona ni el de Jordi Sànchez ni, por ejemplo, el de Jordi Turull, ambos diputados de JxCat.

Sobre Turull ha advertido, sin embargo, que "un candidato muy vinculado al PDeCAT no nos facilita las cosas, puesto que solo hay que escuchar las declaraciones de su coordinadora general, Marta Pascal, para ver que estamos muy lejos de sus planteamientos".

Ahora bien, ha matizado, "ningún nombre será un problema" ya que para la CUP "sea cual sea el nombre que nos pongan encima de la mesa será bueno si nos ponen una hoja de ruta republicana y será malo si es autonomista".

Sobre el "proceso constituyente", que es una parte sustancial de lo que defiende la CUP para apoyar el plan de gobierno, Riera ha afirmado que resulta "una obviedad" decir que el proceso constituyente "tiene que acabar con un referéndum vinculante".

El "proceso constituyente", ha explicado, implica "un debate social en el que independentistas y no independentistas decidan el modelo de sociedad que desean, y esto hay que ratificarlo".

Riera defiende ahora la idea del referéndum vinculante, así como situar "una fecha" concreta para materializarlo y que "las instituciones se comprometan a impulsarlo", a pesar de que esto pueda implicar "otro 1 de octubre", ha apuntado.

Este mismo diputado de la CUP ha insistido, además, en que deben producirse actitudes de "desobediencia", tanto desde el Parlament y su Mesa y presidente -Roger Torrent-, como desde el nuevo gobierno catalán.

A su entender, la Mesa del Parlament debería llevar a cabo "una pequeña desobediencia" y permitir a los dos diputados que permanecen en Bruselas, Carles Puigdemont y Toni Comín, que puedan delegar su voto, lo que permitiría asegurar la investidura de un candidato de JxCat sin necesidad de que la CUP cambie sus 4 abstenciones.

Sobre el programa de gobierno y las políticas sociales que preconiza la CUP, Riera ha indicado que si "las leyes y decretos que garanticen políticas sociales avanzadas, educativas, sanitarias y de vivienda chocan con suspensiones del Tribunal Constitucional, lo que tenemos que hacer es mantenerlos".

Riera ha considerado que "es obvio" que un proceso de construcción de una república "comporta represión y riesgos, y teniendo delante al Estado español los tenemos más todavía", pero ha pedido no recular en los objetivos ya que "la represión es inevitable en una lucha que pretende cambiar el "status quo".

Según este mismo diputado de la CUP, la distancia que hay entre los planteamientos de su formación y los que defienden ERC y JxCat no tiene por qué conducir a unas nuevas elecciones: "la voluntad de la CUP es que no las haya", ha precisado "porque la voluntad expresada el 21D es que pueda formarse un gobierno republicano o independentista".

"Nuestra intención no es provocar unas elecciones", ha añadido, porque "creo que fallaríamos a la gente" que votó a las tres candidaturas independentistas en los comicios del 21 de diciembre.