Diario Vasco

Moscú, 14 mar (EFE).- El presidente ruso, Vladímir Putin, pidió hoy en Crimea que se aceleren los trabajos para adelantar la apertura al tráfico rodado del puente que unirá la península anexionada hace cuatro años por Moscú con la Rusia continental a través del estrecho de Kerch.

"Estaría bien que la gente pudiera usarlo este verano. Confío en que se hará todo como corresponde, en plazo, o incluso antes", dijo el jefe del Kremlin al visitar la obra poco después de aterrizar en Crimea, a cuatro días de las elecciones presidenciales del próximo domingo.

El oligarca ruso Arkadi Rottenberg, presidente de la constructora "Stroigazmontazh", que ejecuta la faraónica obra, no tardó en anunciar a la prensa que la parte del puente destinada a los coches será entregada en mayo, seis meses antes del plazo previsto.

Los más de 10.000 obreros que trabajan en el proyecto prácticamente han concluido la construcción de la parte rodada, que gracias a sus cuatro carriles -dos en cada sentido- tendrá una capacidad para 40.000 vehículos al día.

El puente de Crimea, por el que circularán tanto coches como trenes, será el más largo de toda Europa con una longitud de 19 kilómetros.

Está previsto que la vía férrea del puente, que permitirá comunicar la península con el resto de Rusia sin pasar por el territorio de Ucrania, se entregue a finales del año que viene.

Inmerso en su campaña de cara a los comicios del domingo, Putin participará esta tarde en un mitin en el puerto de Sebastópol, aunque el Kremlin ha negado que se trate de un acto electoral.

"En Sebastópol hablará con representantes de la sociedad civil (...) y participará en un mitin para celebrar el (cuarto) aniversario del referéndum sobre la reunificación (de Crimea) con Rusia", dijo hoy a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

El funcionario aseguró que "no se trata de un acto electoral, sino de un mitin que no está relacionado con las elecciones presidenciales".

El 16 de marzo de 2014 mas del 95 % de los crimeos apoyó la reunificación con Rusia en un referéndum que no ha reconocido ni Ucrania ni la comunidad internacional.

Dos días después Putin firmó la anexión de Crimea en una ceremonia oficial en el Kremlin, decisión que fue condenada unánimemente por Occidente y que le valió a Rusia la adopción de sanciones económicas.

Ucrania no ha renunciado a recuperar Crimea, que considera un territorio ocupado por Rusia.