Diario Vasco

Abuya, 14 mar (EFE).- El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, reveló hoy su "esperanza" de que aquellos cuyas negligencias facilitaron el secuestro de 110 niñas por parte de los yihadistas de Boko Haram el pasado 19 de febrero "sean castigados con arreglo a la ley".

"Es mi esperanza que cualquier agencia, persona o grupo cuya negligencia o culpabilidad sea demostrada en el rapto de las chicas sea castigado con arreglo a la ley", dijo en un discurso pronunciado en Damaturu, capital del estado nororiental de Yobe, donde se produjo el secuestro.

Durante la semana posterior al secuestro, varias instituciones como el Ejército o las agencias de seguridad fueron dando informaciones contradictorias hasta que finalmente reconocieron los hechos.

Buhari prometió de nuevo que su Ejecutivo no descansará hasta que la última de las niñas sea devuelta de forma segura a su familia.

Las 110 chicas fueron "despiadadamente raptadas por contumaces terroristas" el pasado 19 de febrero en un ataque contra un instituto femenino de la localidad de Dapchi, lo que suscitó temores entre la población de que se repitiera el secuestro de más de 200 chicas en el vecino estado de Borno en 2014.

De esas jóvenes, conocidas como chicas de Chibok (localidad donde fueron secuestradas), todavía 112 permanecen en cautiverio.

Durante la visita del ya exsecretario de Estado estadounidense Rex Tillerson a Nigeria, el lunes, Buhari le avanzó su disposición a negociar con los terroristas para asegurar el regreso de las estudiantes y no poner en peligro su vida.

Según Buhari, los miembros de las agencias de seguridad están informándole diariamente de los progresos para conseguir la libertad de las chicas.

En los últimos meses se ha incrementado el número de ataques suicidas en Nigeria, pese a que los terroristas han perdido presencia en algunos de sus territorios tras operaciones exitosas llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad.

En represalia, los yihadistas han adaptado sus ataques a sitios considerados como puntos débiles, como lugares de oración, escuelas y campamentos de refugiados.

Boko Haram, que en las lenguas locales significa "la educación no islámica es pecado", lucha por imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.